Cada día más personas se apasionan, se interesan o se incorporan a la blogosfera. Son aproximaciones con distintos objetivos pero que, en definitiva, suponen un incremento de la tropa de blogueros. O dicho de otro modo: más activismo en la red con una forma de comunicar más directa, abierta, transparente y sin intermediarios. En más de una ocasión he escrito que tener una bitácora crea dependencia. Y lo digo por experiencia propia: escribir en el blog genera endorfinas, la hormona responsable de la vitalidad, la alegría o las buenas sensaciones, como cuando hacemos deporte.

Todo este prefacio es para felicitar a mi amigo y compañero José Muñoz, Joselín para el común de los mortales, por subirse al tren de la comunicación 2.0. Me encanta el subtítulo de un blog que lleva su nombre: Lo que está a la vista no necesita candil. Una expresión muy de pueblo, como es él, un lebrijano de pura cepa. Que quede claro que las raíces, las buenas y hondas raíces, constituyen la base para el crecimiento personal. Presenta su blog con una estética elegante, minimalista, sin recargas barrocas, y con una imagen personal entre lo intelectual y lo bohemio.

Le ha costado tomar la decisión y da el paso en una semana de profundos e importantes cambios en su vida profesional. Joselín, diputado por Sevilla, acaba de ser nombrado secretario general del grupo socialista en el Parlamento de Andalucía, es decir, el número dos o el consejero delegado de esta empresa de ideas, valores y principios progresistas. Siempre había aducido falta de tiempo para sumarse a este club y, en plena transición hacia la blogosfera, le llega un encargo político que lo va a tener muy entretenido. Es cuestión de organizarse y planificar con nitidez el sentido y el enfoque que se le quiere dar a la bitácora. Atesora tesón, capacidad de trabajo y conocimientos para no desatender esta nueva ocupación.

Aunque acaba de recibir su bautismo de fuego en la red, Joselín no es un recién llegado. Es un seguidor compulsivo y diario de muchos blogs. No deja nunca de repasar el de Ignacio Escolar y esta columna del que suscribe. De momento son los únicos enlaces que aparecen en página, junto a El Periódico de Lebrija y a El Plural. La lectura de Escolar es obligada para muchos, así que no requiere mucha explicación. En lo que a mí respecta, no sé si me lo dice para quedar bien, por cuestiones de amistad o porque realmente le atraen mis textos. Sea por lo sea, y sin arrogancia, me satisface que una persona con ese nivel de exigencia y poso político repare en esta humilde ventana al ciberespacio.

Joselín, sólo me queda animarte a escribir, a publicar con asiduidad y darte un consejo: escribir menos cantidad y más entradas, un post no es un tratado, más bien es un apunte interesante. Y, por último, sugerir a los internautas que se asomen a tu blog para conocer tus pensamientos y tus inquietudes.

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