La derecha tiene fijación con Bibiana Aído, ministra de Igualdad. Esta obsesión enfermiza enraíza en dos prejuicios contra su persona (es mujer y es joven) y en una animadversión contra uno de los ejes básicos del proyecto político de José Luis Rodríguez Zapatero como es la igualdad y la consagración de esta apuesta política con una cartera en el Consejo de Ministros.

Más incluso que desde la derecha parlamentaria, que se ve maniatada en muchas ocasiones por lo políticamente correcto y tiene que disimular su verdadero rostro, los principales golpes le vienen de la derecha social (los movimientos provida, el foro de la familia…), de la derecha religiosa y fanática (Opus Dei y otros derivados integristas trufados con prelados trasnochados), de la derecha antisistema (grupúsculos que añoran otros tiempos de tinieblas) y de la derecha mediática (la denominada división brunete de los medios de comunicación) que le tienen puesta la proa desde el primer momento y zurran en su trasero las patadas que querrían arrearle al presidente del Gobierno de España.

La última andanada contra la ministra se puede leer hoy al hilo de unas palabras suyas en unas jornadas sobre Igualdad y Universidad organizadas por el Senado. Aído afirmó que “los estudios de género y la tradición histórica del feminismo tienen que ocupar un lugar en la formación troncal de nuestros universitarios”. Esta aseveración da pie a la chifla y a la manipulación. Y, por cierto, la representante del Gobierno sólo se limitó a verbalizar uno de los artículos de la Ley de Igualdad, en concreto el artículo 25. Además, no creo que sea una herejía pedir que “la universidad española profundice en la aportación de las mujeres a la historia del conocimiento”.

Los medios de siempre han vuelto a la carga retorciendo esta realidad. Leemos en el quiosco o en internet titulares que resuman machismo y la inquina hacia las políticas de igualdad porque suponen avance y tienen aroma de izquierda. El tridente de papel de la derecha (ABC, El Mundo y La Razón) hace una lectura sesgada de las palabras de la ministra:

ABC: Bibiana se desmelena. La ministra quiere ahora que el feminismo sea asignatura troncal en la Universidad.

El Mundo: Aído quiere ahora que el feminismo sea ‘asignatura troncal’ en la universidad. (Y además incorpora un apunte editorial en el que habla de “salida de pata de banco”).

La Razón: La última de Aído: el feminismo, asignatura en la universidad

Los enfoques de estas cabeceras demuestran, además de un desconocimiento absoluto de nuestra legislación, un intento de manosear la verdad para adaptarla a sus intereses editoriales o a dar cancha a sus cuates políticos con gaviota en la solapa. Todo suena a maniobra de acoso y derribo contra una ministra valiente, comprometida y capaz y contra unas políticas que rompen esquemas añejos y que provocan el colapso en cerebros que se sienten más cómodos con el papel subsidiario de las mujeres.

Anuncios