Elogio de lo zafio

De la peineta de Aznar al vocabulario tabernario de John Cobra. De esos polvos, estos lodos. Sería injusto satanizar exclusivamente al friki con ansias eurotelevisivas cuando un mandatario al que se le supone cierto nivel y modales más refinados nos regala esa conducta tan soez. Como escribe Santiago M. Vicente, son ejemplos de la generación Ni-Ni: ni tienen educación ni respetan la opinión de los demás

Degenerando, degenerando, nos ha estallado en la cara el bochornoso comportamiento de Cobra. Un triste espectáculo que hay que poner en el debe de RTVE, pero sin hacer sangre en exceso. Posiblemente, el programa de selección del representante de España en Eurovisión es el único lunar en una parrilla de servicio público y rebosante de calidad. En este reducido espacio para lo cutre se ha ido abriendo la mano poco a poco y del Chikilicuatre a este esperpento de cantante se llega en un santiamén. No tenía otra salida el director general de la casa, Alberto Oliart, que entonar unas razonables disculpas públicas.

John Cobra ha hecho su agosto. Como lo ordinario, lo obsceno y lo estridente cotiza alto en los operadores privados de televisión, el incontinente artista está negociando un contrato de exclusividad con Tele5 que el reportará 30.000 euros. Más madera. Así se entiende que la cadena de Berlusconi haya perdido tres puntos de audiencia en 2009.

PD.- Si habéis tenido a bien llegar al final, y tenéis ganas de seguir leyendo sobre el tema, el artículo de Vicente Verdú titulado El triunfo de la cópula merece la pena.