Manifiesto del odio

El uso de las redes sociales exige responsabilidad, educación y respeto. Simplemente saber estar, como en cualquier campo de la vida. Como usuario de Facebook y Twitter, entiendo que no todo vale en este espacio de convivencia virtual en el que las legítimas diferencias de opinión y de color político no pueden desembocar en la afrenta, el insulto o en la desconsideración chocarrera.

El PP de Málaga (www.facebook.com/malagapp) ha puesto en circulación un manifiesto a través de Internet cuyo título, “Maldito PSOE y malditos todos sus votantes“, no deja lugar a dudas sobre la talla moral de sus promotores. Esta deleznable campaña, a la que se han adherido con júbilo militantes y cualificados dirigentes del primer partido de la oposición en Andalucía, supone una agresión insoportable, una ofensa directa a los 11 millones de españoles y a los 2,4 millones de andaluces que votaron estas históricas y honorables siglas en las elecciones de marzo de 2008.

No es admisible hacer política desde el rencor y el odio, desde posiciones frentistas y de división de la ciudadanía, sometiendo a la sociedad a una dialéctica cainita, agitando el espantajo de las dos Españas. Una de las lindezas de este libelo incendiario hace referencia al levantamiento de Franco en 1936 que desembocó en la Guerra Civil:

Si las izquierdas siguen en sus treces y en su ceguera borreguil, todos los demócratas pagaríamos el pato de su insensatez, y nos llevarían a otra derrota (sería la segunda en menos de un siglo), todo ello por su desaforada pretensión de revancha y donde todo inútil quiere mandar y ser él el jefe

Son de tanto calado las barbaridades que recoge el panfletillo que no hacen falta más valoraciones. Los exabruptos y el desprecio que destila descalifican a los mentecatos que lo suscriben. Se hace necesaria una rectificación urgente por parte de los líderes del PP: que Javier Arenas no mire a otro lado, llame al orden y pida disculpas por este manifiesto del odio. Así no se hace país.