Llámame

LLÁMAME
Ana Rossetti

Yo aguardo la señal para reconocerte.
Cada noche, mientras tiembla el invierno
y abatida la lluvia se derrama
y el frío elige calles y restalla cordeles,
indóciles cabellos de pronto destrenzados,
yo aguardo la señal.
Y te busco incesante, y en la música entro:
acolchada la puerta se cierra tras de mí,
la sombra me golpea y mis ojos insisten,
suelta lanza dispersa y confundida.
Por el esbelto nardo y el armonioso alerce,
sauce, flor, el oro se desnuda,
gráciles piernas, bosques, enramadas:
dime, serpiente, dónde tus anillos.
Irresistible seductora mía, sin ti mi rostro
es fervoroso girasol anclado, es alabanza inerte,
no selva trastornada, no subterránea herida
ni belleza.
Sin deseos, sin sed, sin perseguido abismo,
sin que aceches y ofrezcas y arrebates,
qué jardín, dime tú, qué jardín
se podría llamar paraíso o delicia.
Mi tentación hermosa,
cada noche te busco, cada noche.
Y aguardo tu señal, transida ya de ti
para reconocerte y entregarme.

Cementerios de políticos

No es que esté obsesionado con Javier Arenas, pero es que me estomaga el cinismo y la demagogia que caracterizan su trayectoria política. Su discurso y su ejecutoria se sitúan en las antípodas. Lo he escrito muchas veces: es un especialista en fullerías, un maestro de la confusión, un alumno aventajado del Lazarrillo de Tormes o, como se mueve por estos lares, de Rinconete y Cortadillo. Todos los días hace gala de su proverbial desahogo, le importa un pepino el rigor y la verdad. Y además le sale todo gratis, con un grupo incondicional de palmeros y altavoces mediáticos que le ríen las gracias y ocultan sus mentiras, sus carencias, sus ínfulas y sus desvaríos.

Al hilo del acuerdo para la renovación de los órganos de CajaGranada, el ínclito jefe de la oposición andaluza se ha descolgado con una de sus frases lapidarias: “Las cajas no pueden ser cementerios de políticos“. Pero entre el dicho y el hecho hay mucho trecho. Lanza la piedra y esconde la mano como si no tuviera nada que ver con el objeto de su crítica. Haciendo un repaso de urgencia de las instancias directivas de las entidades financieras andaluzas, nos encontramos con una radiografía que contradice abiertamente las palabras de Arenas.

  • Unicaja: Manuel Atencia González, vicepresidente 1º y ex portavoz del PP en el Parlamento de Andalucía.
  • Cajasol: Antonino Gallego, vocal del consejo de administración y alcalde de Bollullos de la Mitación (Sevilla) por el PP.
  • CajaSur: Juan Ojeda, vicepresidente 2º y ex secretario general del PP de Andalucía.
  • CajaGranada: Juan Ramón Ferreira Siles, vicepresidente 1º y ex concejal del PP en el Ayuntamiento de Granada.
  • Caja de Jaén: Blas Cuadros Torrecillas, vicepresidente 2º y ex diputado autonómico del PP.

Éstos serían los más destacados cargos con militancia del PP en cada caja de ahorro. Como muestra, un botón por cada una de ellas, aunque el listado de dirigentes populares enrolados en estas misiones financieras es tan amplio que se podría confeccionar un listín telefónico.

Queda demostrado el descomedimiento y el descaro que rodean cada una de las acciones de Arenas. ¿Cómo se definiría esta actitud en política o en la vida: golfería, desvergüenza o inmoralidad? (Márquese lo que proceda, se admite más de una opción).

Las rebajas del tío Paco


Un papel lo soporta todo. Ahora bien, una cosa es el discurso y otra la praxis. El Gobierno de Andalucía llevaba varios meses pergeñando un paquete de medidas de recorte del gasto con vistas a las cuentas de 2010. A la vuelta de las vacaciones de verano ya estaban en circulación, a través de los medios de comunicación, algunas iniciativas de contención presupuestaria en estos momentos de crisis como la congelación de los salarios de los altos cargos de la administración y la regulación de los elevados emolumentos de los responsables de las empresas públicas, en muchos casos (por no decir todos) más elevados que los del presidente de la Junta. Este movimiento de la Junta cogió desprevenido al PP, que se apresuró a redactar sin rigor y con muchas primas un plan de austeridad basado en la propuesta socialista y dos huevos duros más. En ese documento no hay ninguna palabra sobre la política retributiva de los bien pagados barandas de los ayuntamientos.

Lógicamente, lo que es bueno para la administración autonómica lo ha de ser también para la municipal. Poco a poco empieza a coger fuerza la idea de trasladar esta política moderación salarial a las corporaciones locales, con cargos con los honorarios más altos de todas las instituciones públicas. Al jefe de filas del PP, Javier Arenas, no le queda más remedio que tragarse a regañadientes el bumerán lanzado y clamar por un pacto de todos los partidos para actuar en la soldada de los munícipes y de los que ocupan puestos de confianza.

Y cuando las barbas de tu vecino veas pelar… El alcalde de Málaga, el popular Francisco de la Torre, ya ha puesto pies en polvorosa de esta propuesta para que ningún cargo público en Andalucía gane más que el presidente de la Junta. Según De la Torre, es muy difícil fichar a buenos gestores si se rebajan sus ingresos y cobran menos que los políticos. Sería conveniente que el regidor malagueño hiciera ver a Arenas, el eterno perdedor en Andalucía, que una cosa es gritar en los bancos de la oposición y pedir la luna, y otra dirigir una institución para ofrecer buenos servicios públicos a la ciudadanía. Ya se sabe, una cosa es predicar y otra dar trigo. Ahora, el presidente del PP tiene que retratarse y llevar su plan de austeridad allí donde gobierna su partido. De lo contrario, quedará de nuevo en evidencia su tradicional estrategia del doble rasero o del ancho del embudo.

PD.- Esta polémica nos conduce a una conclusión: los representantes públicos, elegidos democráticamente por el pueblo, no cobran tanto como los enemigos de la política se empecinan en criticar y exagerar. Por esta razón, los mejores gestores no suelen enrolarse en lo público porque los salarios no son competitivos en relación con los del sector privado.

Foto.- El confidencial. Javier Arenas y Francisco de la Torre.

Muchacha

MUCHACHA
María Victoria Atencia

Llevas un vaso lleno de transparencias
entre inquietas manos y escurridizos dedos.

Puedes cantar el cielo, el amor, las estrellas:
todo nacerá nuevo de tus labios hermosos.

Descubrirás en sueños la vida que te acosa
tan dulcemente mansa y le sonreirás.

Despertarás el día menos pensado entre
un mayo y un setiembre y moverá el asombro
el filo de tu enagua.
Revolverás entonces de un desconcierto grande
el mundo que te llena; una luz saltará,
en caños, por tus ojos.
Y seguirá la fuente el curso de tu cuello
mientras pájaros haya en vuelo por tus venas
y palabras diciendo del amor en tu boca.

Disparadero vil

Algunos disparan y a continuación preguntan. O lo que es peor, se aferran al tan recurrente ‘ensucia que algo queda’. En política se da con demasiada frecuencia esa dinámica perversa de emborronar el expediente del adversario y cuando la realidad demuestra lo contrario, se mira hacia otro lado y si te he visto, no me acuerdo… O quítate las manchas como puedas y a otra cosa, mariposa. Esa ausencia de respeto cívico es intolerable en la vida pública.

Nos topamos ayer con uno de estos episodios viles, sonrojantes y lamentables que suelen convertir el espacio público en un gallinero desabrido y cansino para la ciudadanía. El portavoz del PP en la Diputación de Granada, un presunto caballero que responde al nombre de José Antonio Robles, descerrajó una de esas habituales insidias al albur de una mal entendida libertad de expresión. Vinculó la remodelación del equipo de diputados socialistas en la corporación a un intento del secretario general del PSOE en Granada, Francisco Álvarez de la Chica, de enchufar a su yerno. Lo que no sabía (y si lo sabía, resultaría tremebundo) ese malintencionado politicastro es que la hija de Álvarez de la Chica es menor de edad: tiene tan sólo 14 años.

Una metedura de pata de este calibre exige una rectificación inmediata. Más bien exigiría porque no se va a producir. Ya se conocen unos cuantos casos como éste y el calumniador mete la cabeza debajo de la tierra como los avestruces. Los dos patinazos más sonados recientemente tuvieron como protagonista a la portavoz del PP en el Parlamento de Andalucía, Esperanza Oña. Primero, acusó a la entonces consejera Evangelina Naranjo de colocar a dos hermanos en la Junta y se demostró que eran dos funcionarios con los mismos apellidos que la responsable socialista pero sin ningún tipo de parentesco. Segundo, imputó el enchufe de un hermano al también ya ex consejero Gaspar Zarrías siendo éste hijo único. Un despropósito, un error garrafal o una agresión aviesa que se saldó sin reparación ni petición de disculpas.

Este último incidente en Granada no se va a quedar en agua de borrajas, salvo que Robles acepte con humildad que ha pasado todas las líneas rojas en su afán de obtener un titular de prensa. Si no hace un ejercicio público de contrición tras estas aberrantes y descabelladas palabras, Álvarez de la Chica piensa poner las declaraciones en conocimiento del Defensor del Menor a fin de proteger los derechos y la intimidad de su hija. También los órganos superiores del PP deberían tomar cartas en el asunto y reconvenir la actitud de su representante en la Diputación de Granada.

No albergo ninguna esperanza ni de que el interfecto ni sus jefes reconozcan este profundo dislate. Este episodio pone de nuevo sobre la mesa el debate sobre los medios y los fines en política. No todo vale para arañar un puñado de votos.  Hay medios repugnantes para alcanzar réditos electorales… La salida de tono de ese presunto caballero que responde al nombre de José Antonio Robles produce náuseas.

Reforma… empresarial

Con esta crisis económica y de ideas que estamos atravesando por todos los confines del mundo, una revolución civilizatoria en palabras de Felipe González, cada día me siento más de izquierdas, más comprometido con los principios de libertad, igualdad y justicia social que defiende el socialismo, más seguro de que éste es el camino correcto para mejorar la vida de la gente.

En este periodo convulso sólo se oyen gritos de los culpables (intelectuales y ejecutivos) del desaguisado financiero clamando por una reforma laboral, por el despido libre o por el recorte de las prestaciones sociales. Hoy me he levantado con la Cadena Ser y el conductor del contenedor matinal, Carlos Francino, apelaba a la petición del secretario general de UGT, Cándido Méndez, de una reforma empresarial, una idea que me gusta más, que me suena mejor, que me estimula.

Sin duda, habrá que ajustar el mercado laboral español, pero no es asumible que todo el peso recaiga sobre las espaldas de los que tenemos nóminas. Ya está bien de que los patronos se pongan las botas con avaricia en épocas de vacas gordas y cuando llegan las flacas, salen corriendo y echan el candado, o se acogen a un expediente de regulación de empleo para que entre todos les sufraguemos sus dificultades. Ya está bien de aprovechar las maduras y endosar a los demás las duras.

Posiblemente, este desahogo o falta de profesionalidad sea una de las razones (no la única) por la que las tasas del paro sean más altas aquí que en otras potencias de la Unión Europea. Cuando llegan las nubes negras, muchos de nuestros empresarios cierran el chiringuito y se refugian en sus cuarteles de invierno a esperar que escampe. Y eso que, en el seno de la UE, España cuenta con los salarios más contenidos y las sociedades disfrutan de unas cargas sociales y unos impuestos de los más bajos y, pese a todo, invierten menos. Así no se hace país.

Austeridad

La austeridad ha de ser algo más que una manida muletilla en el discurso y convertirse en praxis política ineludible. A algunos se les llena la boca de conceptos políticamente correctos, se dan histriónicos golpes de pecho ante el auditorio, pero a la hora de la verdad todo se queda en retórica banal y recurrente. No hay nada mejor que predicar con el ejemplo, así el mensaje adquiere credibilidad, se dota de contenido, toma consistencia.

El Partido Popular ha sacado de su chistera de prestidigitador de circo ambulante un plan de austeridad para la Junta de Andalucía. Una propuesta que llega tarde y al rebufo de una batería de medidas de reducción y control del gasto corriente en la que trabaja el Gobierno de Andalucía en estos momentos de crisis económica. Y, como siempre, el PP plantea dos huevos duros más. Riza el rizo pidiendo la luna a sabiendas de lo que se reclama simplemente es imposible, salvo que quiera reducir a la mitad el número de funcionarios públicos.

Además, las demandas del PP chocan cuando tienen tanta manga ancha en los ayuntamientos y comunidades autónomas donde gobiernan. Las nóminas de alcaldes y alcaldesas, de concejales y concejales, de cargos de confianza del partido de la gaviota vuelan muy alto. Los salarios son estratosféricos. Dos ejemplos esclarecedores: uno, el alcalde de Huelva está a la cabeza de los regidores mejor pagados con unos ingresos muy superiores a los del presidente del Gobierno y el presidente de la Junta; y dos, el salario medio de los altos cargos en Andalucía se sitúa en los 61.800 euros anuales frente a los 83.921 en la comunidad de Madrid.

El camino se hace andando y no de boquilla. No puede dar lecciones quien no tiene autoridad moral para ello. Ahora bien, al PP se le da muy bien eso de haz lo que yo diga y no lo que yo haga. Alguien les debería sacar los colores.

Fábrica de ideas

Presentación Fundación Alfonso Perales

Una idea carece de su pleno sentido si no tiene aplicación práctica, si no es capaz de mejorar la vida de la gente, si no responde a los anhelos de la ciudadanía. La Fundación Alfonso Perales ha echado a andar como fábrica de ideas del PSOE de Andalucía. Nace esta institución con vocación de servicio público y con afán de repercutir efectivamente sobre la realidad cotidiana. Ni quiere ser un laboratorio de espaldas a la sociedad ni un club selecto de sesudos debates. Haciendo gala del legado de nuestro siempre añorado Alfonso Perales, esta fundación tiene como objetivo proyectar hacia la sociedad las propuestas, las ideas y las políticas que, con nítido sello progresista, contribuyan a aportar más bienestar para los andaluces y las andaluzas. Este foro ha de erigirse en una plataforma para la reflexión y, sobre todo, para la acción. Como dijo el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, “movilizar es hacer atractiva la política. Hay que trasmitir de forma comprensiva. Y que vayan conjuntas las propuestas y la movilización”. Pues eso, a trabajar por nuevas vías, nuevas fórmulas, nuevas recetas para conseguir la libertad, la igualdad y la justicia social.

Más información en la web de la fundación: www. fundacionalfonsoperales.com

Foto.- El Correo de Andalucía.

La lección de Benidorm

Benidorm, el exitoso reclamo turístico de la costa de Alicante, se ha convertido esta semana en codiciado objeto de deseo y en banco de pruebas de prácticas políticas. Un grupo de doce concejales del PSOE se ha aliado con un tránsfuga del PP para presentar una moción de censura y desposeer al alcalde popular del bastón de mando. La reacción de la dirección federal socialista ha sido exquisita y edificante: ha condenado la maniobra de sus ediles y ha puesto a la docena de díscolos de patitas en la calle, aunque un minuto antes de recibir la carta de expulsión estos doce apóstoles se han dado de baja y han devuelto el carnet con el puño y la rosa.

La respuesta del PSOE se puede catalogar de ejemplar y acorde con el Pacto contra el Transfuguismo suscrito por los principales partido hace ya una década.  A la secretaria de Organización socialista, Leire Pajín, no le ha temblado el pulso y eso que entre los doce rebeldes se encontraba su madre, María Iraola. La credibilidad ante la ciudadanía se gana con gestos rotundos e inequívocos. El PSOE ha dado la cara y ha estado a la altura de las circunstancias. Hay que cerrar las puertas a los filibusteros de la política, dar la espalda a las malas prácticas.

En la otra acera, nos hemos encontrado con un PP histriónico y que ha puesto el grito en el cielo. Está recibiendo la factura de la ley del Talión. A principio de la década de los noventa, Eduardo Zaplana llegó a la alcaldía con una operación similar y no ocurrió nada. Es más, a Zaplana le sirvió esa sucia jugarreta para llegar a la presidencia de la Generalitat valenciana y, unos años después, al Ministerio de Trabajo.

Este episodio pertenece a los tiempos de María Castaña. No hay que remontarse tanto en la historia ni salir de la costa levantina para encontrar abordajes de concejales populares a sillones municipales con el apoyo de tránsfugas: en este mandato han robado las alcaldías de Denia, Villajoyosa y La Vall de Laguar. También en Andalucía acumulan casos de piratería para sacar los colores a cualquiera (hace un par de días que quieren derribar en la localidad cordobesa de Posadas al alcalde socialista con una díscolo de IU).

Y digo de piratería, con conocimiento y argumentos, porque la dirección del PP no ha expulsado de sus filas a ninguno de sus ediles que han roto el Pacto contra el Transfuguismo. No ha movido ni un dedo para separarse de la gangrena. Todos los indisciplinados siguen dentro del partido que dirige Mariano Rajoy. Su portavoz nacional, Esteban González Pons, ha confirmado que no piensan echar a ninguno de sus ediles aprovechados. Otro ejemplo más del distinto rasero o de la doble vara de medir que esgrime el PP con tanto desahogo y falta de pudor.

Foto.- Leire Pajín, en un acto en Benidorm en mayo pasado.

Macho alfa

A nadie se le escapa a estas alturas de la película que el presidente italiano, Silvio Berlusconi, es un machista irredento, arrogante y egocéntrico. Como diría uno de los personajes de moda, Lisbeth Salander, la heroína de ficción de la trilogía Millenium, constituye un ejemplar genuino del macho alfa, esto es, un tipo bravucón, chulesco, misógino, incluso despreciable desde un punto de vista ético.

Il Cavaliere ha pedido disculpas a su manera por haber calificado al gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero, con más mujeres que hombres en su composición, de “Gobierno rosa”. Y lo hizo con talante rufianesco, con tono burlón, con una impostura manifiesta. Más que recomponer los puentes de unas sobrias relaciones diplomáticas, teatralizó su acto de contrición con un arrepentimiento forzado que escondía una evidente sombra de mofa.

Mejor hubiera sido que el capo del Gobierno transalpino hubiera mantenido el pico cerrado. En mi modesta opinión, empeoró la situación. Cuando se mueven los rescoldos, el fuego se reaviva. Queriendo arreglar el desaguisado, profundizó aún más en el fango. Exhibió su tono paternalista y su visión utilitaria de las mujeres con una frase memorable: “La mujer es el mayor regalo de Dios al hombre”. Para ese viaje no hacía falta esas alforjas.

La cabra siempre tira al monte. Berlusconi no consiguió disimular su modo trasnochado y retrógrado de entender las relaciones entre hombres y mujeres. Y, por si fuera poco, fanfarroneó con el escándalo de las velinas sacando su vena picarona (“¿Tiene usted envidia, verdad?”, replicó al periodista español que lo interpeló sobre el affaire), ensalzó sus encantos de seductor ultramontano (“Amo conquistar”) y, como ya no tiene abuela, se definió como el mejor primer ministro de su país de los últimos 150 años.

Il Cavaliere sería el mejor bufón de una corte medieval. Como mandatario es una ruina, como showman o clown, no tiene precio. Berlusconi se caricaturiza a sí mismo en cada acto. Él solito se ha comido la cumbre de presidentes de Gobierno de la UE. Es difícil encontrar en la prensa española una línea sobre los contenidos de la reunión.