Tocando fondo

Por segundo mes, los datos del paro registrado nos han dado un respiro. El aumento del empleo en mayo y junio hace vislumbrar que la crisis de origen internacional que afecta a España y Andalucía ha tocado fondo y empieza tímidamente a remontar. No se trata de lanzar las campanas al vuelo ni de pregonar que todo está arreglado. La situación es delicada y aún vendrá algún repunte negativo en la recta final del año, una vez pasado el oasis del periodo estival. Esta mesura y este enfoque realista no pueden difuminar ni ocultar el reconocimiento de los resultados que están dando las medidas para atenuar la crisis y fomentar el empleo puestas en marcha por los Gobiernos de España y Andalucía. Sin el Plan 8.000 y el Proteja de la Junta, además de otras disposiciones para impulsar la inversión pública y dinamizar la actividad crediticia de las entidades financieras, el escenario sería radicalmente distinto.

Por si no fuera bastante la recesión que sacude a la economía mundial, la secuencia histórica de junio pone en evidencia que es tradicionalmente un mes malo para el empleo. Aún así, se ha saldado con un registro esperanzador: 55.250 parados menos en todo el territorio nacional y 1.009 menos en esta comunidad autónoma. Hacía siete años, incluso en la época de bonanza económica, que no se cerraba junio con unos guarismos tan positivos. Más motivos si cabe para acoger con una moderada satisfacción esta noticia. Quiere decir que el indicador conocido ayer no es desdeñable ni irrelevante. Tiene una enorme significación por mucho que al PP, ese partido que disfruta con la destrucción y la visión apocalíptica, le quiebre el discurso de alcanzar el millón de parados. Oye y lee uno a Javier Arenas y tiene la sensación objetiva de que le molesta que haya más personas con trabajo. Baja el paro y pide la dimisión del consejero de Empleo, Antonio Fernández. Incluso pone en duda los datos oficiales. Supongo que esa actitud talibana e irresponsable sólo responde a la impotencia del eterno opositor.