Evidencias

EVIDENCIAS
Bomarzo

Deslías
tus labios enrollados
sobre mi boca reseca
de esfuerzos.

En mis papilas
aún descansa tu sabor
exhausto.

Recoges los restos esparcidos
por la ceniza de tu cuerpo
en unas sábanas
de mirada fría
y voz casi rota.

Sobre tu piel
apenas estrenada,
prenden las etiquetas
dibujadas
por el humo de un cigarro.

Así, vestida,
veo las razones
por las que sueño tu desnudez.

Así, yéndote,
comprendo por qué me duele el alma
aprisionada en la bisagra
de una despedida.