Cinismo

El Partido Popular se ha pasado buena parte de la campaña de las recientes elecciones europeas criticando al presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, por usar un avión militar para sus desplazamientos. Esta crítica huelga por motivos de seguridad. Dándola por buena, entrando en un terreno controvertido e impensable en cualquier democracia occidental, estaría bien que los denunciantes se aplicaran a sí mismos sus recetas antes de exigírselas a los demás. Es lo mínimo e imprescindible desde un punto de vista ético. 

Jaime Mayor Oreja usa su coche oficial para ir a misa, Mariano Rajoy se desplaza en AVE gratis total para actividades de su partido haciendo valer su condición y sus privilegios de diputado, el imputado por la justicia Francisco Camps, presidente valenciano, censura el uso del Falcon por Zapatero en un acto del PP al que acude en su Audi oficial costeado por toda la ciudadanía… Antaño, José María Aznar, el ex ministro indecoroso Federico Trillo y el propio Rajoy no tenían empacho en recurrir a los medios aéreos de las Fuerzas Armadas para sus viajes de todo tipo y condición…

La última es que una contertulia de la Cadena Cope, la conversa Gotzone Mora, considera misión de interés público acudir a las tertulias de la emisora de la Conferencia Episcopal a despotricar contra el Gobierno socialista en su vehículo oficial como responsable autonómica de Inmigración de la Generalitat de Valencia (léelo en elplural.com). Suma y sigue. La lista es interminable. No se sonrojan cuando recriminan a los demás lo que ellos hacen sin ningún tipo de pudor ni arrobo. Siguen la máxima del mal padre (o madre): haz lo que yo diga y no lo que yo haga. A eso se llama cinismo.

Foto.- Gotzone Mora.