Solvencia

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José Antonio Griñán, presidente in péctore de la Junta de Andalucía, protagonizó ayer una edición reducida y adaptada del programa televisivo Tengo una pregunta para usted, con los medios de comunicación como testigos. El público lo integraban chicos y chicas de Juventudes Socialistas, la cantera de los futuros valores del PSOE. No es baladí que el primer acto tras su proclamación como candidato para suceder a Manuel Chaves se haya producido en un foro juvenil. Es un gesto que indicia una apuesta inequívoca por las generaciones mejor formadas de la historia de nuestra comunidad autónoma.

En un poco más de una hora, Griñán dejó su sello personal: demostró su solvencia, su cercanía y su capacidad pedagógica para comunicar. El formato le permitió derrochar frescura, espontaneidad y conocimiento. El dirigente socialista recibió una batería de preguntas sobre educación, la adaptación de la universidad al Plan Bolonia, las dificultades para lograr un empleo y vivienda, la reforma de la ley del aborto o el cambio del modelo productivo para superar una crisis provocada por la avaricia del liberalismo salvaje.

Los asuntos que preocupan a los jóvenes también dejaron hueco a una cuestión de actualidad, en boca del jiennense Carlos Hinojosa, sobre la composición y estructura del futuro gobierno andaluz. Los periodistas que asistían al acto saludaron con entusiasmo la pregunta que estaban deseando formular. Griñán tiró de ironía para agradecer los consejos que recibe de los medios sobre su eventual gabinete y anunció que no se conocerá hasta el jueves por la tarde.

El futuro presidente andaluz puso énfasis en que la política representa compromiso y no es una profesión, emplazó a los presentes a prestigiarla y los animó a que el partido ponga siempre las luces largas para ver más allá de los acontecimientos del presente. Tuvo un mensaje para el líder de la oposición, Javier Arenas: “Se limita a decir de mí que no tengo legitimidad y soy un fracaso, eso no es política, es, sencillamente, un combate dialéctico que no conduce a nada… Lo que me interesa saber es qué ideas tiene, porque no las conozco… La política no sólo es luchar por el poder y por ganar elecciones, sirve para hacer cosas y transformar la realidad”. Un dardo directo y con clase a la línea de flotación de un adversario desencajado y descolocado con la coyuntura política actual.