Tengo una respuesta

Zapatero, con los participantes de 'Tengo una pregunta para usted'

Seguí anoche con interés una nueva entrega del programa Tengo una pregunta para usted, en TVE, con la presencia del presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero. Como cuestión previa es de justicia reconocer el valor del jefe del Ejecutivo de dar la cara en unos momentos tan delicados como éstos, con una crisis económica de origen internacional que está haciendo mella en nuestro sistema productivo y está destruyendo empleo. El reto tenía enjundia y Zapatero dio la talla. No rehuyó el cuerpo a cuerpo con unos representantes de la sociedad española más que desasosegados por la recesión y el paro.

En el apartado formal, el presidente del Gobierno limó los errores de su primera comparecencia en el programa. Se le vio más suelto, más cómodo, más dominador del plató y del lenguaje no verbal, no se mostró crispado, sino comprensivo y empático, y dio muestras de sus desvelos por las estrecheces y los problemas que están atravesando muchas economías familiares. Se le vio más cercano, eso sí sin travestirse, empleó un lenguaje llano y accesible a la mayoría y aguantó bien el bombardeo de un público exigente y, por momentos, quisquilloso.

En cuanto al fondo, salvo el trastabilleo con la venta de armas a Israel, el incisivo ciudadano le apretó fuerte, el presidente se mostró seguro, destiló sinceridad, respondió con concreción a las preguntas y demostró conocimiento de la materia. Sin renunciar a su optimismo innato, se manifestó cauto y apeló a la confianza en las potencialidades de este país para salir de la crisis. Para ello, como Obama en su discurso de toma de posesión, invocó al compromiso de toda la ciudadanía, a la responsabilidad colectiva, para arrimar el hombro en estas circunstancias tan duras. ZP dio respuestas claras y certeras.

En el peor escenario posible, Zapatero sacó buena nota. No tenían la misma opinión el ramillete de prestigiosos periodistas reunidos por la televisión pública para valorar la presencia del presidente en torno a la mesa de debate de 59 segundos. Algunos de los directos de los medios, en especial el de ABC, fueron corrosivos en sus críticas, no le concedieron ni el más mínimo reconocimiento. El veredicto de la audiencia fue radicalmente opuesto: en una encuesta de Metroscopia encargada por la cadena, el 74 por ciento de los telespectadores aprueba a Zapatero, los encuestados le dan una nota de seis sobre diez y valoran el mérito del presidente de someterse a un programa de este tipo. Esta edición de Tengo una pregunta… ha cosechado un registro de audiencia nada desdeñable para un programa de contenido político: más de seis millones de telespectadores.

Foto: Efe.