Periodismo y verdad

¡Qué número se vería si se aplicara un sistema de puntos a los periodistas similar al de las infracciones de circulación! ¿Cuántos profesionales perderían la licencia para ejercer? Eso sí, no todos ni todas son iguales, hay diferencias notables. Y no son equiparables los errores y los gazapos con la mala fe y el dolo.  No escribo para provocar ni para machacar con mi visión derrotista a una actividad que cada día se parece menos a lo que recomiendan los manuales y el sentido común. No me pronuncio desde la desesperanza o la resignación. Confío en que algún día se produzca la catarsis y el periodismo vuelva a ser ese quehacer vocacional y romántico que ayude a conformar la opinión pública desde la búsqueda honesta de la verdad.

Hace unos días, el prestigioso Ben Bradlee, director de The Washington Post durante muchos años hasta 1991, concedía una entrevista deliciosa a El País, merece la pena leerla completa (haz click), pero me voy a permitir hacer un resumen de sus sólidos argumentos en favor de una periodismo sano y no gregario:

  • “Y para un periodista el principio fundamental es buscar la verdad y contarla”.
  • “Uno de los placeres del periodismo es que nunca sabes de qué vas a escribir cuando vas al trabajo. ¿Qué va a ocurrir en el mundo hoy? ¡Ni idea! Eso es lo excitante”.
  • “Tuve que echar a un periodista de The Washington Post porque puso en boca de Robert Kennedy algo que éste pudo haber dicho pero que jamás pronunció. ¡Mintió! No hay argumento contra eso. El director depende de sus fuentes de información. Un periodista es la fuente de un director, ¡y si al director le falla la fuente…!”
  • “La cantidad de noticias frescas es ahora menor en los diarios, eso significa algo. En la portada de The Washington Post aparecen noticias que ya se conocen, o por Internet o por la televisión. No estamos aportando nuevas historias, nuevos hechos… Por eso tenemos que concentrarnos en el significado de esos hechos que ya no damos nosotros en primer lugar; tenemos que saber si son importantes, si influyen en la historia, qué pasará en el mundo si se consolidan… Tenemos que saber eso y contarlo. Ésa es nuestra función ahora.”

Sabias palabras de un inveterado periodista. ¿Es tan difícil llevarlas a la práctica?

PD.- La crisis  económica está zarandeando también a los medios de comunicación. El último episodio que se ha conocido son los recortes en ABC de Sevilla. Mi solidaridad con los afectados por los ajustes: Benito Fernández e Inmaculada Navarrete. Suerte, compañeros.