Por la culata

Al PP le ha salido el tiro por la culata. Lleva un mes interpretando una de sus habituales óperas bufas, con el apoyo inestimable de sus habituales mariachis mediáticos. El argumento de esta pantomima de Javier Arenas y Cía. es la crítica a las subastas de los excedentes de tesorería de la Junta, una práctica  normal y frecuente en todas las administraciones, gobierne quien gobierne, y que el Ejecutivo de José María Aznar también desarrolló, aunque ahora el principal partido de la oposición considera “indecente” que se haga en Andalucía. El sainete orquestado por Arenas ha quedado al descubierto, se ha desmoronado como un castillo de naipes, por su falta de consistencia, por carecer de argumentación sólida y fundamentada. Eso sí, previamente se han descargado desde la bancada de la derecha todo un arsenal de demagogia y crítica furibunda: se ha llamado al presidente de la  Junta, Manuel Chaves, especulador y se ha montado una estrategia de acoso y derribo contra el vicepresidente segundo y consejero de Economía, José Antonio Griñán, en dos sesiones parlamentarias marcadas por la crispación y la bronca. Las subastas de fondos de liquidez reporta mayores intereses a las arcas públicas y de camino facilita fondos para sus operaciones a las entidades financieras andaluzas, especialmente acuciadas en esta época de crisis. Aún así, atendiendo par las demandas del PP y para dejarlo en evidencia, Griñán decidió suspender el concurso de activos previsto la semana pasada y colocar estos excedentes en el Banco de España. La reacción de las cinco cajas andaluzas ha sido inmediata y han remitido un escrito a la Dirección General de Tesorería de la Junta pidiendo el mantenimiento de dichas subastas. Los miembros del PP en los consejos de administración de las cajas, incluida CajaSur (con mayoría de la Iglesia), han apoyado esta iniciativa, dejando con las posaderas al aire a su jefe Arenas. En el texto enviado a Torretriana se justifica la necesidad de reanudar las subastas: “Entendemos que el mantenimiento de las subastas de puntas de tesorería (…) era muy beneficioso para nuestras entidades al constituir una de nuestras principales fuentes de financiación a corto plazo. La no realización de estas subastas supone un traspaso fuera de Andalucía de los fondos (…), lo que afecta directamente a las entidades financieras en su actividad inversora, con el consecuente impacto en el propio sistema productivo andaluz”. Hace unas fechas, hasta diecisiete entidades financieras firmaron un comunicado en el que resaltan la validez de las subastas, efectuadas “conforme a los principios de transparencia y libre concurrencia” y “respeto escrupuloso a la normativa”. A Arenas (siempre malhumorado y desbordado por la ansiedad en su escaño opositor) le importa un rábano los beneficios de la economía o el buen funcionamiento de las cajas de ahorro. Sólo está preocupado por ganar las elecciones porque, como él mismo dice, tiene hambre de poder. Pues como no corrija su forma dislocada y frívola de actuar va a sufrir una profunda anorexia política con una nueva derrota en las urnas. Sería la cuarta.

Foto: De Directivos  y Empresas. Representantes de todas las cajas de ahorro andaluzas. Por cierto, una imagen de monolítica hegemonía masculina. ¿Dónde están las mujeres? Viendo la instantánea uno compara el oficio de cajero con aquel viejo anuncio de Veterano: ‘Es cosa de hombres’. Ya es hora de cambiar ese anacrónico cliché.