Viajes

No quiero hablar ni de Gulliver ni de mis proyectos futuros. Me centro hoy en la gira que está cursando el presidente del Gobierno andaluz, Manuel Chaves, por Argentina para luego saltar a Uruguay y Paraguay. Países todos a los que nos unen una historia común, una misma lengua y muchos lazos sanguíneos. Una visita oficial del primer mandatario andaluz con una agenda de trabajo intensa, repleta de reuniones y de emociones.

Las dos primeras jornadas han dado de sí: promoción de Andalucía como destino turístico; el compromiso de mantener el 0,7% del presupuesto para cooperación exterior pese a la crisis actual; la prórroga durante dos años más de la ayuda para gastos sanitarios y farmacéuticos que la Junta presta a los andaluces en Argentina desde 2005 a raíz del mazazo económico que supuso el ‘corralito’ para las familias con menos recursos; el estudio de incluir en la reforma de la Ley Electoral que los emigrantes andaluces en el exterior configuren una circunscripción electoral propia y, por lo tanto, puedan elegir a uno o varios diputados autonómicos de forma directa…

Resultados iniciales que se pueden evaluar con buena nota o no, dependerá de cada cual. Habrá que esperar, no obstante, para valorar los frutos finales del viaje, lo que no se puede es criticar la esencia o la conveniencia de la gira en sí misma, como de forma miope hace el Partido Popular, con su líder, Javier Arenas, a la cabeza. Sostiene el principal grupo de la oposición que Chaves se va de vacaciones cuando muchas familias andaluzas sufren las penurias de la crisis económica. Despachar el periplo institucional del presidente con tamaña demagogia es una opción mezquina, burda y con muy poca visión de estado, propia de un grupo con pocas aspiraciones de convertirse en alternativa real del gobierno, o dicho de otro modo, que parece estar muy a gusto en su papel de sempiterna oposición. Aunque sólo sea por respeto a los andaluces y andaluzas (29.448 en Argentina) y sus descendientes que viven en estos territorios del Cono Sur.

Esta actitud del PP no es nueva, está cincelada a fuego en su manual de acoso y derribo. Cada vez que el presidente andaluz o algún miembro de su gabinete programa un viaje al exterior abren las compuertas de la mala educación y del poco estilo. Siempre el mismo guión cutre y extemporáneo que sólo busca desacreditar a las instituciones andaluzas, críticas insolventes que gracias a las tecnologías de la información cruzan instantáneamente el Atlántico y que pretenden poner en tela de juicio el principal objetivo de esta y otras visitas oficiales: seguir estrechando las relaciones y la cooperación con estos países hermanos, así como acercarnos a nuestros emigrantes.

No aprenden y eso que el jefe del PP andaluz ha sido ministro en varias ocasiones, y algo de diplomacia y relaciones exteriores debería haber aprendido. Salvo que la derecha siga emocionalmente aferrada a los tiempos del terruño y la autarquía.

Foto.- Antonio Montilla, Diario Sur. Encuentro de Chaves con los representantes de las comunidades andaluzas en Argentina en la residencia del embajador de España.

P.D. Pensaba escribir hoy sobre la entrevista a Javier Arenas publicada ayer en El País. No tenía desperdicio. Pero en su columna de los lunes en este diario Antonio Yélamo se me ha anticipado. No tengo nada más que decir, sólo recomendar su lectura.