Eficacia

julio 22, 2008

Decía el domingo el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, unos minutos después de los atentados en las localidades cántabras de Laredo y Noja que lo único que ha cambiado en la lucha antiterrorista en los últimos años es que cada vez transcurre menos tiempo entre la actuación de los etarras y su detención e ingreso en prisión. No era un brindis al sol, es una evidencia empíricamente constatable. No han pasado ni 48 horas de la cadena de explosiones en esa zona turística y la Guardia Civil, con la supervisión del juez Garzón, ha desarticulado el ‘comando Vizcaya’. En la operación ha caído el líder del grupo, Arkaitz Goikoetxea Basabe (en la foto), y otros siete miembros legales (no fichados). Este comando era el responsable de la mayoría de las actuaciones de la banda terrorista desde el fin de la tregua.

El golpe asestado a ETA demuestra la eficacia de la lucha antiterrorista, que funciona como un reloj suizo, aunque en este campo no conviene lanzar las campanas al vuelo. Una acción terrorista es relativamente fácil de realizar y desmorona cualquier impresión optimista sobre la derrota final de los violentos. Ahora bien, tenemos que felicitarnos de que se respete el Estado de derecho, que se mantenga la colaboración internacional, especialmente con Francia, que las fuerzas de seguridad persigan implacables a los malhechores, que la administración de justicia condene su barbarie y de la unidad de los demócratas. Todo ello suma y nos conduce a la derrota definitiva de ETA. La detención del ‘comando Vizcaya’ es una buena noticia para todos los que defendemos la libertad, es una buena noticia para toda España.