Desde mi refugio

julio 20, 2008

He huido despavorido del calor sofocante de mi Sevilla. Me he refugiado en el paraíso, un lugar equidistante entre Conil y Roche, rodeado de un mar de pinos y a escasos minutos del oceáno Atlántico, que en estos lares besa la orilla con aguas claras de color esmeralda. Antes de arribar a este placentero rincón de la geografía gaditana, recalé durante unas horas en el congreso provincial de mi partido. Me agradó el clima en que se desarrolló: la generosidad de la dirección y la elegancia de la minoría. El PSOE es el proyecto que nos une a todos y a todas. La cohesión interna nos hace fuertes y nos permite dedicarnos mejor a encontrar soluciones a los problemas y las demandas de la ciudadanía. Además de lo acontecido en mi agrupación provincial, tengo motivos para la satisfacción porque un ramillete de amigos y compañeros, cada cual a distinto nivel, han salido muy bien parados de sus congresos provinciales. Mario Jiménez, Antonia Moro, Elena Ruiz, Diego Asensio… Y Regina Cuenca, salve regina. Son más, pero no quiero poner la guía de teléfonos. Enhorabuena a todos y a todas con música de Supertramp.