La toma de Granada

julio 12, 2008

No pretendo escribir un post con ribetes históricos. Ni remontarme cinco siglos atrás hasta la entrega de las llaves del reino de Granada por parte de Boabdil a los Reyes Católicos.. Me limitaré a hacer un pequeño flashback en el tiempo. Repasar la jornada de ayer, primera del congreso del PSOE de Andalucía, una jornada maratoniana si unimos la parte oficial y la de la convivencia lúdico-festiva.

Como siempre, funcionó la hora PSOE. El cónclave echó a andar con 45 minutos de retraso. Sesión continua de discursos, con interés y contenido, pero cuando se acumulan más de dos horas consecutivas de martilleo dialéctico la mente empieza a volar, la imaginación te saca del plenario. Empezamos con Luis Pizarro y acabamos con José Luis Rodríguez Zapatero. Sin exagerar, la suma de las distintas intervenciones de los oradores superó el listón de las siete horas. Tenemos los oídos entrenados y el cuerpo hecho para resistir con dignidad ese figurado plantón de armas, pero a veces se resienten de tanto entrenamiento y pruebas de fuego.

Y como suele ocurrir de la obligación a la devoción sin solución de continuidad. En un pispás del Palacio de Congresos a la Plaza de Toros, pasando por la ducha. El destino nos hizo arribar al Tendido 1. No íbamos a ver las evoluciones de José Tomás ni ningún matador del escalafón, sino a picar un poco y echar unas risas. Se juntaron las hambres con productos que aumentaban el apetito. Los bajos del coso granadino tienen mucho movimiento, desborda animación. De ahí, a la espontánea concentración de sociatas en el Ganivet 13, sitio de moda tomado al asalto por los asistentes al congreso. En este disco pub hubo libertè, también égalité, pero faltó algo de fraternitè. Algunos saben por qué.

¿Dónde estaba la gente nativa anoche? En todos los sitios los delegados y delegadas a esta cita congresual erán legión. Las huestes del PSOE de Andalucía han ocupado la ciudad hasta el domingo. Somos inasequibles al desaliento y no renunciamos a una buena juerga. La noche de hoy, en cambio, será más de guardar fuerzas y esperar acontecimientos. Se decide la futura dirección del partido. Comienza ya el baile de nombres. Salvo que rompamos con la tradición y se conozcan los elegidos/as, la madrugada nos cogerá de lleno. Una cosa es el deseo y otra será la realidad. Servidumbres de la liturgia y el clasicismo.

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