El Polo Norte se deshiela

No se trata de una profecía apocalíptica ni de una película de ciencia ficción. Anoche escuché unos datos aportados por el corresponsal científico de la Cadena Ser, Javier Gregori, desde Groenlandia que deberían provocar una profunda reflexión en el mundo desarrollado. En el último año han desaparecido unas 19.000 toneladas de hielo de esta zona. No es de extrañar, eran las siete de la tarde hora local, once de la noche en España, y el termómetro marcaba 20 grados. La segunda reserva mundial de agua dulce está sufriendo las consecuencias de la degradación ambiental del planeta. Y lo que es peor, ahora que el deshielo lo permite, se está debatiendo si se aprovechan los importantes yacimientos petrolíferos de esta gran reserva natural.

Un prestigioso instituto estadounidense, el Centro de Estudios del Hielo de Colorado, pronostica que en 2012 el Polo Norte se quedará sin hielo durante el verano. La anterior previsión no era tan dramática y retrasaba esta circunstancia hasta el 2040. Lo que parece incontrovertible es que el cambio climático avanza a un ritmo vertiginoso. El vídeo que acompaña este post, fechado en 2005 y emitido por la cadena France 5, ya encendía la luz roja de alarma por el calentamiento de la Tierra.

Como daño colateral de los efectos del desarrollismo del primer mundo, la comunidad esquimal, la tribu de los inuit, ve peligrar su modo de supervivencia. A través de los micrófonos de la Ser, la pobladores de la isla más grande del mundo lanzaban un dramático SOS: “Queremos vivir como hemos hecho siempre. Para nosotros la naturaleza es nuestra madre y nuestra cultura está en peligro por la contaminación de Estados Unidos, Europa, China o India”. Los inuit sufren en sus carnes los excesos de otros. ¿Planeta solidario?