Carpe diem

La vida está cruzada de pequeñas hazañas, de minúsculas satisfacciones, de instantes de gloria, de imperceptibles proezas. Cada minuto de existencia es un reto que tenemos que degustar a fondo. En ello estoy. No oculto que en mi frontispicio particular he tallado ‘carpe diem’ como objetivo inexcusable. No sé si sonará a egoísmo, a inmadurez o a hedonismo. Todo y nada al mismo tiempo. Este tránsito es tan fugaz, tan corto, tan vertiginoso que no merece la pena perder tiempo en las cosas insignificantes. Objetivo, la felicidad, sin hacer daño, con honestidad y con generosidad. ¡Pero que no se pierda ese horizonte! Las circunvalaciones despistan demasiado. En este momento, gozo con la alegría de mis amigos y amigas que han tomado posesión como miembros del Gobierno de la Junta. Les queda una tarea importante por delante, una enorme responsabilidad, un carrera de obstáculos y algunos sinsabores. Y también éxitos y logros para Andalucía. Para mí, hoy, son mis héroes locales y la sintonía del día el legendario tema de Dire Straits, con Mark Knopfler al frente.

Diligencia interesada

Javier Arenas ha apostado todo a la carta de Mariano Rajoy, que se ha convertido en su tabla de salvación después de su tercera derrota en las elecciones autonómicas frente a Manuel Chaves. Es posiblemente la única opción posible y viable que le quedaba para permanecer en el timón del PP andaluz. La crisis interna de su organización entre Rajoy y el sector radical que abandera Esperanza Aguirre lo está obligando a dar la cara permanentemente, a inclinarse del lado de Mariano, a dinamitar los puentes hacia los herederos del aznarismo.

Arenas está desconocido. Siempre ha actuado como un corcho, flotando ante todas las adversidades, poniéndole una vela a dios y otra al diablo. Posiblemente, sea un excelente jugador del póker, sólo se le nota el farol o el embuste por la elevación de su ceja. En esta guerra interna se está mojando, está poniendo todas sus tropas al servicio de Rajoy.

La última escaramuza, una agresión dialéctica del PP madrileño, a la que ha respondido con toda su energía contra los seguidores de Aguirre. Desde la villa y corte se ha criticado la excesiva representación andaluza en el congreso de junio cuando en esta comunidad siempre se pierde. Javier Arenas ha movilizado a los ocho presidentes provinciales y a los principales alcaldes para defender la cuota andaluza en el cónclave y, de camino, reforzar su compromiso con Rajoy.

Nada que objetar a esta maniobra de reafirmación de rajoyismo y de apuntalamiento de su liderazgo en Andalucía. Es lógica, legítima y favorable a sus intereses. Lo que choca es la celeridad con la que ha organizado la contraofensiva en clave interna y lo renuente que se muestra contra las barbaridades, los improperios y los insultos que nos regalan algunos dirigentes nacionales de su partido a los andaluces y las andaluzas. En esta ocasión, a las críticas a sus malos resultados, ha saltado como un resorte, pero cuando la bilis se dirige a Andalucía mira hacia otro lado, agacha la cabeza y guarda un silencio cómplice.

Son actitudes contradictorias que evidencian que el líder de la derecha andaluza se mira más su ombligo que otra cosa, que le preocupan más sus intereses que los del conjunto de Andalucía. Esperemos que ante la próxima andanada de los Aznar, Mayor Oreja, Vidal Cuadras, Mato y compañía, que llegará, muestre tanta diligencia como ahora. Ésa será la prueba del nueve. Estaremos atentos.

Ternura

De la toma de posesión de hoy de Manuel Chaves, no me voy a referir ni a la relevancia del momento, ni a la nutrida presencia institucional, ni a los acertados discursos… Me voy a quedar con dos gestos de humanidad del presidente de la Junta: el reconocimiento al apoyo y al sacrificio de su familia, puntales fundamentales para los éxitos de su trayectoria política, y el amor tierno y profundo entre abuelo y nieta (ambos en la foto). Nada más acabar el acto, Lucía, con un par de añitos, salió corriendo a abrazar a su abuelo. Un momento emocionante, de enorme carga sentimental, una manifestación verdadera y espontánea, al margen del protocolo. Enhorabuena, presidente.

Guerra declarada

Mariano Rajoy suelta amarras. Lo he oído hoy en un acto de su partido en Elche repartiendo cera a El Mundo, a la Cope y a Esperanza Aguirre (haz click), aliados contra el presidente del PP. Se le notaba un grado de indignación irreconocible en un dirigente político inexpresivo y contemporizador. Se ha hartado de tanta confabulación para derribarlo. No es habitual esa transparencia en la derecha española, bien adiestrada en fingir de puertas afuera y resolver verticalmente los problemas internos con el dedo todopoderoso. Rajoy se desmelena, se envalentona, muestra sus credenciales contra el ala dura de su partido. La crisis que se vive en el interior del PP está alcanzando cotas impensables hace unos años. Cada vez se percibe más nítidamente la existencia de dos partidos en uno. La cosa está que arde y el congreso no se celebra hasta junio. Les quedan dos meses de dimes y diretes. La guerra está ya declarada a los cuatro vientos.

¡Me gusta!

Supongo que por mi condición de socialista casi todo lo que escribo en este blog en clave política se puede interpretar como obviedad o lógica militante. Este introito no pretende ser una excusatio non petita. Simplemente es que quiero afirmar a boca llena que me ha gustado el Gobierno que Manuel Chaves ha confeccionado para la próxima legislatura. Es un equipo predestinado a hacerlo bien por capacidad, trayectoria política y conocimiento de Andalucía. Me gustan el conjunto y las individualidades. Esta alienación creará buen juego:

  • Gaspar Zarrías (Vicepresidencia primera y Presidencia)
  • José Antonio Griñán (Vicepresidencia económica)
  • Francisco Vallejo (Innovación)
  • Clara Aguilera (Gobernación)
  • Evangelina Naranjo (Justicia y Administración Pública)
  • Mar Moreno (Obras Públicas y Transportes)
  • Juan Espadas (Vivienda y Ordenación del Territorio)
  • Antonio Fernández (Empleo)
  • Luciano Alonso (Turismo, Comercio y Deporte)
  • Martín Soler (Agricultura y Pesca)
  • María Jesús Montero (Salud)
  • Teresa Jiménez (Educación)
  • Micaela Navarro (Igualdad y Bienestar Social)
  • Rosa Torres (Cultura)
  • Cinta Castillo (Medio Ambiente)

No quisiera particularizar porque esas armas las carga el diablo. Pero soy políticamente incorrecto y no me puedo contener. Me veo impelido a poner la lupa en tres de las nuevas incorporaciones al Consejo de Gobierno: Cinta Castillo, Mar Moreno y Juan Espadas. Me alegro porque son mis amigos y porque suponen savia nueva, energía alternativa, musculatura elástica. Podría incluir a más gente buena, pero en el podio sólo caben tres personas.

En fin, suerte y dedicación. A trabajar por Andalucía y el bienestar de los andaluces y las andaluzas.

Chaves tiene fuelle

Manuel Chaves ha sido investido esta tarde como presidente de la Junta de Andalucía. Está en forma, tiene fuelle, lo ha demostrado hoy en el duelo con Javier Arenas. El socialista le ha zurrado dialécticamente en su primer enfrentamiento de la legislatura.

Encara su sexto mandato con un programa pegado a la realidad de Andalucía y plagado de propuestas concretas. Su discurso de investidura se puede resumir en siete ofertas de pacto a la oposición, medidas para revitalizar la economía andaluza y la fijación de fechas para los compromisos recogidos en el programa electoral del PSOE de Andalucía, que es el ganador de las elecciones del 9 de marzo. PP e IU han votado en contra porque no están de acuerdo con el proyecto que ha contado con el apoyo de la mayoría de la ciudadanía. Lógico. Una reacción opositora que se enmarca en la normalidad.

Con la confianza otorgada a Chaves por la mayoría absoluta del Parlamento, se empezarán a despejar incógnitas, quinielas y bailes de nombres para el inminente gobierno. Hay que ver el nerviosismo que se ve en algunas caras que aguardan la llamada presidencial y la ansiedad de algunos reporteros por descifrar la ecuación. Al día de hoy, no me encuentro en ninguno de los dos grupos. Ni aspiro a nada y tengo paciencia para aguardar unas cuantas horas más. Y es que los toros se ven muy bien desde la barrera.

Luis García Montero

Se agradecen, Luis García Montero.

Se agradecen aquí

ciertos breves descuidos del lenguaje

como adverbios de tiempo y de lugar

que nos permiten coincidir ahora

en el oscuro reino de la vida.

Cada vez que releo la antología de Luis García Montero descubro una nueva dimensión de su poesía: la encuentro profunda y cercana, exquisita y sencilla, delicada y sugerente. Simplemente, admiro a un autor que dice con pocas palabras ideas y pensamientos complejos cargados de sentimiento. Me refugio en la belleza de sus versos.

Regresa Il Cavaliere

Tras su incontestable triunfo en las elecciones italiana, Silvio Berlusconi se muestra exultante, avasallador, incontinente y un tanto fanfarrón. Como siempre. Il Cavaliere regresa en estado puro. No ha aprendido nada en su paso por la oposición. Las palabras humildad y prudencia no aparecen en su diccionario. Dice que ha ganado porque es joven y ya acumula 71 años en sus espaldas. Más que nunca la juventud es un estado del alma.

Su visión de la política combina espectáculo, libre albedrío, la adaptación de las reglas del juego a sus intereses y desprecio al diferente. No pone paños calientes, no sabe lo que es la diplomacia, no se priva de nada, no se corta un pelo.

El pueblo italiano ha expresado su opinión nítidamente. Ha depositado su confianza en el magnate milanés, dueño del Milán y de la mayoría de las cadenas de televisión transalpinas. Las decenas de causas judiciales en las que Berlusconi está inmerso no han sido ningún obstáculo para este apoyo mayoritario. La gente vota lo que la de la gana. Está más que demostrado. Así lo hizo durante años en Marbella a un equipo municipal presidido por el GIL cuya gestión estaba marcada por la corrupción.

Berlusconi vuelve a presidir uno de los estados miembros del G-8 con recetas muy de derechas: ajuste económico, cierre de las fronteras y expulsión de inmigrantes sin papeles, discurso misógino y populista y críticas inadmisibles en democracia a la oposición y a la libertad de expresión (“viviríamos mejor sin prensa y sin izquierda”). No en vano hará coalición con dos partidos de línea dura: la filofascista Alianza Nacional y la secesionista Liga Norte.

La última gracieta de Il Cavaliere se ha referido al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, al que califica de una persona simpática. Para Berlusconi, el ejecutivo español, en el que hay más mujeres que hombres, es demasiado rosa (haz click). Y considera que por este motivo tendrá muchos problemas, pero claro, señala, Zapatero se lo ha buscado. Esta apuesta por la igualdad sería impensable en su país porque “hay una prevalencia de hombres y no es fácil hallar mujeres protagonistas para la actividad de Gobierno”.

Il Cavaliere tiene el tono del típico machote latino. Su paternalismo es de otra época y supone un insulto a millones de mujeres italianas (y de todo el mundo). Machismo sin complejos. Sus votantes lo han elegido. No les arriendo las ganancias.

Nuevos tiempos

No tengo ninguna duda: la imagen de la jornada es la de Carme Chacón, flamante ministra de Defensa, pasando revista a las tropas en su primer día de mandato. Está en la primera página de casi todos los periódicos y en las portadas de los informativos de radio y televisión. Supone un soplo de aire fresco para nuestra democracia, como lo fue también en su momento que un civil tomara las riendas de las fuerzas armadas españolas. Y, por si fuera poco, Chacón luce un vientre que evidencia el avanzado estado de su embarazo. Gratos nuevos tiempos. Es una foto histórica y simbólica, que rompe moldes y que sólo choca a aquéllos que conservan una mentalidad con telarañas, cierta nostalgia del pasado y obsoletas salvaguardas sexistas.

Posiblemente, su voz no tenga tono marcial. ¿Y qué? No creo que por engolarse más se defienda mejor a España y a nuestra democracia ni se garantice una buena gestión al frente de este departamento. Lo digo porque esta mañana Federico Jiménez Losantos, en su habitual estilo despreciativo, antipático y chocarrero, se ha cebado con la ministra en su burladero de la Cope. No le ha gustado al locutor cómo se dirigió a las tropas.

No entiendo cómo una persona puede actuar con tanta vileza y falta de respeto. Se lo permiten los obispos, que miran hacia otro lado cuando en sus micrófonos se pisotean principios básicos de la doctrina cristiana. ¿Qué penitencia la impondrán cuando se confiese? Es que ahora el antiguo rojeras se dice religioso. Será impostura como toda su mercancía o habrá algo de verdad en esta conversión camino de su Damasco particular. Menudo elemento.

Ladridos

Escribió Shakespeare que los mayores desconfían de la juventud, precisamente, porque han sido jóvenes. Esta máxima del autor de Hamlet la traigo a colación de las críticas desaforadas y sin justificación de algunos sectores carcas contra el nombramiento de Bibiana Aído como ministra de Igualdad. Algunas ilustres plumas del espacio público patrio se han despachado a gusto contra la persona más joven de la historia que ocupa una plaza en el Consejo de Ministros. Se han aferrado a los árboles de la edad para no ver el bosque de su valía personal y política. No han tenido ni siquiera la elegancia de aguardar los primeros cien días de su gestión para arremeter y, además, lo han hecho con irracional inquina. Detrás de esta ofensiva, mayoritariamente masculina, se percibe también un cierto tufillo a misoginia. No me gustan las etiquetas, no estoy a favor ni del efebismo ni de la gerontocracia, me rebelo contra los ataques preventivos y repletos de prejuicios. Por sus obras la conoceréis. Estoy convencido de que Bibiana Aído lo hará bien, muy bien, ya lo escrito en este blog. Y como le he dicho a ella esta mañana, ladran, amiga Bibi, luego cabalgamos.