Periodista de verdad

Gervasio Sánchez es un periodista de raza, uno de esos reporteros románticos que persiguen la noticia en el lugar de los acontecimientos. Cuenta lo que ve y ve lo que cuenta. Sus textos reflejan la cruda realidad, sin aditamentos ni florituras para la galería. Es una especie en peligro de extinción que va de conflicto en conflicto, de guerra en guerra, de catástrofe en catástrofe. Vive en la carretera y lleva a la práctica las enseñanzas de Kapuscinski: aplica los cinco sentidos a la información. Ni más ni menos. Toda una proeza en un mundo tan artificioso como éste en el que la burocracia y la tendenciosidad corroen sus cimientos.

A Gervasio, al que sólo conozco por sus trabajos, le acaban conceder el Premio Ortega y Gasset de Periodismo en el apartado de fotografía. Su instantánea, que forma parte de la serie Vidas Minadas, muestra el contraste y las consecuencias de la guerra. En este caso la de Mozambique. Según el jurado, recoge “con gran fuerza expresiva la fragilidad e indefensión de las personas sometidas a la arbitrariedad y brutalidad de los conflictos bélicos”.

Galardón al periodista total. Enhorabuena.