El antipatriota Montoro
junio 1, 2012
La confesión de Ana Oramas, la portavoz de Coalición Canaria en el Congreso de los Diputados, deja en muy mal lugar al ministro Cristóbal Montoro. Si es cierto lo que cuenta la parlamentaria, y no tengo por qué dudar de su palabra, el actual titular de Hacienda patrocina una política con letras muy minúsculas. En aquellos momentos difíciles de mayo de 2010, anteponía los intereses electorales del Partido Popular al futuro de España. Le daba igual la intervención del país con tal de alcanzar cuanto antes unos sillones gubernamentales. El patriotismo de Montoro es de pacotilla. Esta actitud basada en el interés particular y el cálculo electoralista lo desacredita como hombre de Estado. Es este señor, que antes prefería que España descarrilara para favorecer el desembarco de su partido en la Moncloa, es el que ahora nos exige sacrificios y impone unos ajustes brutales desde su poltrona. Entonces no arrimó el hombro. Ni él ni la derecha patria. Hoy, con la caldera a toda presión, el Gobierno de Rajoy se encuentra una oposición constructiva que se preocupa por España y por remontar la situación económica. Ojalá antes hubiera sido igual.

