Zoido, mentiras e informes manipulados
noviembre 9, 2011
La mentira tiene las patas muy cortas, me decía mi madre. Y tan cortas. A las primeras de cambio se ha descubierto el burdo engaño urdido por el alcalde de Sevilla para derogar el Plan Centro. Todo un gran montaje de documentos falseados y manifestaciones tramposas para dar un cierto ropaje argumental a una decisión irracional y sin fundamento. Toda la catarata de insidias y medias verdades orquestadas por el equipo de Juan Ignacio Zoido se han venido al suelo como un castillo de naipes. Nunca quiso la aplicación de un sistema de ordenación del tráfico en el casco histórico de la capital, incorporó su negativa a su programa para contentar a unos cuantos amiguetes y suprimió el plan, como había anunciado, pero no con todas las de la ley sino con mentiras e informes manipulados para justificar tan arbitraria decisión. Un acto de pura soberbia enmascarado para demoler un plan que funcionaba, que contaba con un amplio respaldo de los vecinos y que respetaba el medio ambiente y el patrimonio monumental de Sevilla y favorecía el uso y la movilidad del transporte público. Los funcionarios validan el dispositivo y el propio Ayuntamiento pide disculpas a la sociedad adjudicataria por el escarnio público y los daños ocasionados por las críticas falaces de la jauría pepera.
¿Se le habrán subido al alcalde los colores de sonrojo con lo que trasciende de la comisión de investigación? ¿Asumirá alguien en el Ayuntamiento algún tipo de responsabilidad política? ¿Pedirá el muy pío regidor hispalense disculpas al equipo de gobierno anterior por todo lo peyorativo e hiriente que ha salido de su boca y de las de sus compañeros? ¿Pagará Zoido y su troupe de su bolsillo la indemnización a la empresa si decide ésta reclamar ante los tribunales daños y perjuicios ante tanta negligencia? Muchas preguntas están en el aire y posiblemente ninguna respuesta. Darán pronto carpetazo a la comisión de investigación con unas conclusiones minimalistas y a otra cosa mariposa… Esto es, a seguir destrozando el centro con medidas de movilidad del siglo pasado: zona azul, autobuses en La Campana, coches por doquier… Cada día un pasito para atrás para volver a esa ciudad profunda y tradicional, castiza y rancia, ensimismada y ombliguista, inhabitable y colapsada que le gusta a la derecha. Requiescat in pace, Sevilla.


