Elegía por el Plan Centro
julio 29, 2011
Juan Ignacio Zoido, alcalde de Sevilla, ha cumplido de la peor manera posible una de sus promesas electorales estrellas. Ha derogado el plan de restricción de tráfico al casco antiguo de la capital andaluza desde la soberbia de un decretazo, con el autoritarismo de quien esta habituado a ejercer desde el ordeno y mando, con la insolvencia de un gobernante que no es capaz de articular un cambio de normativa desde el diálogo y poniendo una alternativa sobre la mesa. El centro de Sevilla se rige desde ya por la ley de la selva. No ha tenido Zoido la grandeza ni la paciencia de articular una opción que proteja el patrimonio y que diera respuesta al interés de la inmensa mayoría de los vecinos del distrito. El alcalde ha actuado como ni no estuviera en el gobierno, como en su época de oposición, planteando críticas o denuncias, pero sin ofrecer sus propuestas. El centro de Sevilla será una jungla de vehículos privados, cualquiera podrá estacionar junto a la Giralda o llegar a las puertas del El Corte Inglés. Durante unos meses hemos disfrutado de las ventajas y de los avances de otras ciudades que protegen su casco histórico y su patrimonio. Ahora desde la alcaldía se impone con aire marcial la involución, el retroceso, un centro menos habitable, menos sostenible, más contaminado y más caótico. En apenas un mes de mandato, Zoido ya ha tenido su primera manifestación en las puertas del Ayuntamiento. Su gran mayoría obtenida en las urnas no lo exonera de pisotear el sentido común.


