Placeros de la Encarnación

octubre 10, 2010

Casi todos los sábados hago mis compras en el mercado de la Encarnación y he podido comprobar en primera persona la satisfacción de los placeros al estar a punto de poner fin a una situación de provisionalidad que se ha prolongado durante la friolera de 37 años. Los comerciantes más veteranos casi habían perdido ya la esperanza de la mudanza. Sus hijos, que ahora siguen o participan en el negocio familiar, sólo conocen esta vetusta instalación transitoria y la promesa diferida en el tiempo de construir un nuevo emplazamiento.

Los placeros tienen ya la certeza que el 18 de octubre, en apenas una semana, tendrán las llaves de sus nuevos puestos en el Metrosol Parasol, un edificio que pese al inmovilismo de la Sevilla eterna cambiará la faz de la Encarnación y supondrá un atractivo más para el turismo local. Y de camino dotará a esta parte del centro de Sevilla de unas instalaciones dignas de abastos y a los comerciantes de unas condiciones inmejorables para su labor. Pude ver la ilusión reflejada en el rostro de mi frutero, el primero a la derecha tal y como se entra en el recinto, cuando me informó de la buena nueva y de las expectativas que esta noticia levanta en un colectivo ya curado de espanto y de decepciones. No lo tuve que sondear, se me adelantó él con el comentario.

Esta vez va en serio. Ven a diario como las apodadas setas, sede de las nuevas instalaciones, avanzan a tres turnos de trabajo, a impulsos de veinticuatro horas. La obra tiene fecha definitiva de finalización oficial (y esperemos que real) el 31 de diciembre. No tendrán que aguardar a priori hasta esa fecha. Serán los primeros en inaugurar parcialmente el polémico Metrosol Parasol, considerado en cambio por el Mueso de Arte Moderno (MOMA) de Nueva York como uno de los proyectos arquitectónicos más emblemáticos del siglo XXI.

Aunque sólo sea por dar cumplimiento al compromiso contraído en su día con los placeros y darle utilidad pública a un solar de extraordinario valor en pleno centro de la capital andaluza, un solar que ha sido cochera de autobuses, aparcamiento en superficie o terreno abandonado y lleno de jaramagos, la apuesta del Ayuntamiento de Sevilla merece mucho la pena. Como siempre, la gente de Sevilla hará suyo este nuevo salto cualitativo en la ciudad y los casposos de siempre acabarán sumándose, a regañadientes y con mucha hipocresía, también a este éxito colectivo. Supone un contraste estético como el del Centro Pompidou en el parisino barrio del Marais. Aún no está acabado y me encanta.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 2.572 seguidores