Y dos huevos duros más
septiembre 8, 2010
Ante el vicio de pedir… El insaciable Juan Ignacio Zoido, aspirante del PP a la Alcaldía de Sevilla, se descuelga ahora con que las alegaciones presentadas por su partido a las líneas 2, 3 y 4 del metro de la capital andaluza suponen gastar 1.500 millones de euros más. No estamos hablando de calderilla. Así cualquiera, artista.¡Esta ronda la pago yo!
¿Y de dónde se saca esta módica cantidad? La inversión pública se ejecuta con los impuestos que pagamos todos los contribuyentes. ¿Está planteando gravar más a las familias? En estos momentos de escasa liquidez de las arcas públicas por mor de la crisis económica, ¿nos podría decir este ilusionista de la política cómo financiaría su proyecto? Y, por si fuera poco, como se puede leer en Diario de Sevilla, el candidato popular ha hecho las cuentas a su manera y si se suman todas sus peticiones al estilo carta a los Reyes Magos, incluyendo la línea 5 que planteaba el PP, el sobrecoste de lo ya previsto por la Junta de Andalucía se elevaría hasta los 3.600 millones.
Zoido no sólo juega a la demagogia (el dinero por desgracia no crece en los árboles), sino que hace trampas y no presenta el desembolso real que supondría llevar a cabo sus alegaciones al trazado actual. Una ampliación del proyecto previsto que todos podríamos suscribir si contáramos con fondos ilimitados. Pero no es el caso. Cuando cualquiera de nosotros se va a comprar un coche, con toda seguridad no compra el que quiere, sino el que puede pagar. Ésta es una máxima aplicable a la gestión de las administraciones.
Esta ligereza de Zoido al plantear demandas inalcanzables para las arcas públicas choca con su silencio vergonzante, siendo delegado del Gobierno en Andalucía, cuando Aznar le cerró el grifo al metro de Sevilla. En ocho años de Gobiernos del PP el resultado fue de cero euros para este importante proyecto de movilidad. Lo mismo que para la SE-40, para el desdoble de la A-49 o para las líneas de cercanías de Renfe. La credibilidad del candidato del PP en estos asuntos es de cero patatero, exactamente del mismo nivel que la inversión que allegó Aznar para la capital andaluza.


