Arco iris
mayo 29, 2010

ARCO IRIS
Mario Benedetti
A veces,
por supuesto,
usted sonríe
y no importa lo linda
o lo fea,
lo vieja
o lo joven,
lo mucho
o lo poco
que usted realmente
sea.
Sonríe
cual si fuese
una revelación
y su sonrisa anula
todas las anteriores,
caducan al instante
sus rostros como máscaras,
sus ojos duros,
frágiles
como espejos en óvalo,
su boca de morder,
su mentón de capricho,
sus pómulos fragantes,
sus párpados,
su miedo.
Sonríe
y usted nace,
asume el mundo,
mira
sin mirar,
indefensa,
desnuda,
transparente
Y a lo mejor
si la sonrisa viene
de muy,
de muy adentro,
usted puede llorar
sencillamente
sin desgarrarse,
sin desesperarse,
sin convocar la muerte
ni sentirse vacía.
Llorar,
sólo llorar.
Entonces su sonrisa,
si todavía existe,
se vuelve un arco iris.


mayo 31, 2010 a las 4:38 pm
¡¡Grande Benedetti!!