Camps, glub, glub… Gurtel
abril 30, 2010
El informe policial que revela que la Generalitat valenciana cometió irregularidades para favorecer la contratación de las empresas de la trama Gurtel pone contra las cuerdas al presidente Camps. El dossier, realizado por interventores del Estado y técnicos de Hacienda a petición del juez Pedreira, indica que la Administración valenciana fraccionaba contratos para beneficiar a las empresas de Correa y de El Bigotes y que también convocaba concursos teledirigidos. Las irregularidades se dan en más de medio centenar de operaciones y, lo que es más sintomático, aparecen involucradas la mayoría de las consejerías. En todas, el modus operandi era el mismo. Eso apuntala la idea de que había una instrucción general para que se beneficiaran a las firmas de la trama corrupta. A la postre, entre 2004 y 2008, éstas obtuvieron 85 contratos por valor de 7,2 millones de euros…
Este párrafo introductorio no es mío. Lo he copiado literalmente de las páginas de opinión del diario El Mundo, nada sospechoso para la derecha, un periódico que, como cualquier persona en su sano juicio con la evidencia de los hechos aportados por la investigación judicial, no duda en subrayar la “gravedad” del asunto. Si ya el escándalo del regalo de los trajes lo dejo tocado, al menos, en su ética, este nuevo episodio significa una carga de profundidad en su reputación y en sus modos de gestión. En política, además de ser honesto, hay que parecerlo. Con este aluvión de datos, parecer no lo parece, si lo es o no corre a cuenta de la Justicia. A Camps se le amontonan los problemas y el agua le llega más allá del cuello. El presidente se hunde en las aguas fecales de los tejemanejes de la red corrupta. Glub, glub, glub…
Foto.- El Bigotes, con el defenestrado número dos del PP valenciano, Ricardo Costa, en un acto político.


