Síntomas
abril 6, 2010

Se empieza a ver una luz clara al final del túnel de la crisis. Lo peor de esta severa etapa de recesión económica, la peor que se recuerda, ha pasado ya. Se perciben con nitidez síntomas que nos ayudan a alumbrar un futuro próximo más halagüeño: una mayor confianza ciudadana en la recuperación de la economía pese al aumento del ahorro familiar en 2009 por temor a que se alargue la época de vacas flacas, los buenos registros turísticos en la Semana Santa, la reactivación del sector del automóvil con repunte de ventas histórico en marzo y la contención de la pérdida de empleo.
Hemos conocido esta mañana los datos del paro. Cada vez que se aumenta la fatídica cifra de los cuatro millones de desempleados en España estamos ante una mala noticia. Hay 35.988 personas que han pasado a formar parte de las listas del INEM, de éstas sólo 526 en Andalucía. No se pueden tirar cohetes ni lanzar las campanas al vuelo hasta que se empiece a generar empleo neto.
Sin embargo, esto no puede ocultar una realidad que gira en positivo, que nos permite albergar esperanzas. Ya nadie puede negar el frenazo en la destrucción de puestos de trabajo y que nuestra economía tiene pulso. En el conjunto de España, hay 22.500 afiliados más a la Seguridad Social, un dato insuficiente para atenuar el alza de la población activa: son más los ciudadanos y ciudadanas que se incorporan al mercado de trabajo que los empleos que se crean. Otros datos relevantes son el aumento de afiliación de trabajadores autónomos, el crecimiento por primera vez en seis meses de empleados en el sector de la construcción o la subida del 12% de los contratos respecto a 2009.
En Andalucía, los indicadores conocidos esta mañana son mejores. Un incremento de apenas el 0,06% del paro. Aun así son 526 tragedias personales que preocupan y a las que hay que dar una alternativa laboral con prontitud. La subida interanual del paro se reduce al 11,25%, un guarismo que sitúa a la comunidad como tercera que mejor ha soportados las turbulencias económicas, tras Canarias y Extremadura. En el polo opuesto se encuentran autonomías como Murcia, Cataluña, Valencia y Madrid, en donde el paro ha crecido en los últimos doce meses entre el 23,5% y 18,3%.
Conviene también poner el foco en los 3.497 nuevos cotizantes andaluces a la Seguridad Social, los 338.374 contratos firmados en Andalucía, uno de cada tres de los cumplimentados en España, o el oxígeno que toma la construcción, con 3.241 ocupados más. Muchos datos que no consuelan pero que sí suponen un estímulo para seguir estando en el tajo y dando respuestas al principal que tiene hoy la gente: el empleo.


