El discurso del RH
febrero 9, 2010

Años atrás, cuando el peneuvista Xabier Arzalluz blandía el RH negativo del pueblo vasco como distintivo de superioridad, se montaba un dos de mayo, una jauría vocinglera se tiraba a degüello, el patriotismo de Channel y Moët & Chandon se rasgaba las vestiduras, conspicuos visionarios anunciaban el apocalipsis y hasta el apuntador gritaba, como la iracunda reina de corazones del País de las Maravillas, ¡que le corten la cabeza! El ex jefe del PNV desempeñaba a la perfección el papel de malo, de provocador, de pararrayos de la rabia del españolismo con alcanfor para dar alas a su estrategia del frentismo y la división en Euskadi.
El PP está transitando la senda del estrépito abierta antaño por Arzalluz. En unos días han lanzado al aire una moneda envenenada cuyo haz y envés invitan al odio y la discordia, alumbran una sociedad dual de elegidos y de apestados. Por un lado, se conocía un manifiesto auspiciado por el partido de la gaviota con el inapropiado título de “Maldito PSOE y malditos todos sus votantes“. Por otro, su número dos en Andalucía, Antonio Sanz, explotaba su vena intransigente y se ponía a repartir patentes identitarias con una sentencia tan descabellada como grosera: “Los andaluces de verdad están en el PP”. ¡Menudo desvarío!
Ya sabemos cómo divide la derecha a este pueblo: los que están con ellos son los mejores, la gente de bien y de orden, los que hacen patria, los que tiran del carro, los que nos sacan las castañas del fuego; el resto, que curiosamente supone una amplia mayoría social, somos los malditos, la morralla, el voto cautivo, los estómagos agradecidos, los parásitos, los que lastramos el futuro… El PP no renuncia a su visión clasista y excluyente de Andalucía. No se desprende ni de los viejos clichés ni de los obscenos prejuicios. Así, insultado, vejando o subestimando a los que tenemos el corazoncito político a la izquierda, que somos legión, va a tener difícil ampliar su base electoral.
¡Ah! Que diga Sanz dónde reparte el carnet de andaluz… Es para ir a otra ventanilla. Los andaluces de cuna o de corazón (yo respondo a ambos criterios) ya sabemos que caja de pandora no hay que abrir. Tenemos otros gustos. Los andaluces bastardos o de pacotilla, cono nos define el PP, preferimos la izquierda porque no mira el RH ni pide credenciales para defender y amar esta tierra.
Otro gran golpe a ETA
febrero 8, 2010

Nadie puede cuestionar que la política antiterrorista del Gobierno de España funciona y lo hace bien. Aunque algunos mequetrefes desplieguen estrategias, como el caso Faisán, para desacreditar el trabajo serio y eficiente desplegado en los últimos años. Estas voces fariseas no consiguen, sin embargo, empañar la fortaleza de unos hechos inobjetables.
El estado de derecho le ha infligido otro nuevo golpe a la sinrazón etarra este fin de semana. ETA quería trasladar a Portugal su centro de operaciones y las fuerzas de seguridad del Estado, en colaboración con la policía lusa, han roto los planes de la banda. Los terroristas, en su desesperada huida, han dejado mucho material explosivo, un peligroso arsenal, y una valiosa información sobre sus objetivos inmediatos.
Nos tenemos que felicitar por la firmeza del Gobierno en su lucha contra la barbarie del terrorismo, implicando a nuestros países limítrofes, como en este caso Portugal, porque ETA debe saber que será combatida esté donde esté, porque las únicas armas que valen son las de la democracia y las de la paz.
El cerco sobre la banda es cada vez más estrecho, cada vez pasa menos tiempo entre la reorganización de la cúpula terrorista y la detención de sus principales dirigentes, cada vez es menor el crédito de los violentos en la sociedad vasca… No nos queda más que animar a las fuerzas de Seguridad del Estado a continuar con esta lucha diligente y coordinada para poner punto final a ETA. Un punto final que, al menos deseamos la inmensa mayoría, está cada día más cerca. No se ha de alzar, no obstante, mucho la voz porque siempre es posible una acción violenta nos devuelva al escenario del dolor y la indignación cívica. Ahora bien, con cada operación que debilita su infraestructura y su organigrama este país recibe una gran noticia.
Foto.- Bidones hallados en la casa de Óbidos (Portugal), donde ETA guardaba 1,5 toneladas de explosivos.
Invictus… Tal vez no
febrero 7, 2010

No es ésta, a mi juicio de cinéfilo sin pedigrí, de las mejores películas de Clint Eastwood. Me queda mejor recuerdo de cintas como Million Dollar Baby (2005), Gran Torino (2009), Mystic River (2003), Cartas desde Iwo Jima (2007) o El intercambio (2008). Fui al cine con expectación y salí ligeramente defraudado. Esperaba más de Invictus, con guión basado en el libro con el mismo título de John Carlin y con el reclamo de uno de los acontecimientos contemporáneos más relevantes, por la trayectoria de su director.
No es que desaconseje su visionado: el filme es entretenido, tiene interés por el retrato que presenta de un personaje mítico como Nelson Mandela, refleja un momento histórico apasionante, la actuación de Morgan Freeman se puede calificar de magistral, mimetizando gestos y movimientos del presidente surafricano, la cuidada factura técnica…
No obstante, como seguidor de la obra de Eastwood, entiendo que ha bajado un peldaño la intensidad de la trama. La atmósfera es pastelosa, edulcorada, descafeinada, casi de cuento de hadas, y el tránsito de la nación del apartheid al triunfo de Mandela resultó más complicado, más tenso, más traumático.
Se me antoja demasiado exagerada la metáfora del rugby como símbolo de la reconciliación nacional. La hostilidad y el rencor después de años de severa discriminación racial habían generado una brecha profunda entre la minoría poderosa blanca y la mayoría pobre negra difícil de cicatrizar con simples tititas. Sin duda, el trabajo de Mandela para popularizar (o universalizar) a los Springboks eliminó una de las barreras étnicas para la normalización de un país dividido durante décadas. Era un icono menor del monopolio blanco, la punta del iceberg de la cruda realidad de pobreza, desigualdad y hacinamiento de los negros.
Por último, el director, siguiendo el texto original, abusa de las escenas de rugby. Y no reniego de este deporte: antes de escribir este post he visto la segunda parte del Escocia-Francia del Trofeo Seis Naciones. Cansa tantos minutos de partidos y entrenamientos. Se echa de menos la otra cara de la Suráfrica que emergía del abismo.
Agallas frente al chantaje
febrero 6, 2010

El Gobierno de España ya se ha hartado del chantaje sistemático al que vienen sometiendo a la sociedad española esa casta privilegiada de los controladores aéreos. José Blanco, ministro de Fomento, no está dispuesto a tragarse el sapo de la claudicación ante sus demandas astronómicas e insolidarias, máxime en estos momentos de crisis en los que el desempleo espolea la preocupación de muchas familias de este país. Este clan de vampiros de las arcas públicas no se baja del burro y eso que su salario medio se sitúa en los 334.000 euros anuales. Lo consideran calderilla y ambicionan más prerrogativas en la negociación de su convenio colectivo. Para tensar la cuerda, y ablandar a los negociadores gubernamentales (AENA), ya han amenazado con una huelga en Semana Santa, dando donde más duele, como siempre.
Esta estrategia chulesca de los controladores ha provocado una reacción con contundencia del Ministerio. Blanco ha demostrado no arrugarse, tener agallas, abrigar valentía para lidiar este complicado morlaco. El Consejo de Ministros ha aprobado un decreto-ley para garantizar el tráfico aéreo en Semana Santa y evitar que se repitan los problemas generados, año tras año, por este colectivo y que perjudica directamente a la ciudadanía.
Ante la provocación, respuesta firme. Este gremio ventajista se queda así sin buena parte de sus bazas negociadoras. El texto achica además el campo para acabar con las maniobras de los controladores usando a los ciudadanos como rehenes en sus ansias desmedidas de salvaguardar de sus privilegios. Por ejemplo, la huelga encubierta realizada en diciembre y enero ha significado sólo en el aeropuerto de Barajas, según datos de Fomento, pérdidas de 2 millones de euros, la cancelación de 158 vuelos dejando en tierra a 17.000 pasajeros y retrasos intencionados padecidos en sus carnes por más 600.000 personas.
La propuesta de diálogo del Ministerio sigue sobre la mesa y persigue garantizar la seguridad, la eficacia y la sostenibilidad financiera del servicio, reducir el déficit de 300 millones que hoy tiene la navegación aérea (lo
que redundaría en beneficio para el usuario con la consiguiente reducción de tasas y, como consecuencia, bajada de los precios de los billetes) y, por último, posibilitar la formación de 500 nuevos controladores aéreos. Objetivos, además de lógicos, necesarios e incuestionables.
Sin embargo, este gremio, que ha evitado cualquier tipo de acuerdo desde 1999 porque la prórroga del convenio le reporta más satisfacciones, tendría que explicar a la ciudadanía su altivez, la coacción y el pulso que mantienen con el Gobierno en defensa numatina de su fuero. Los controladores defienden a ultranza un régimen sociolaboral con el que trabajan 17 horas semanales (13 en el turno de noche), disfrutan tres quincenas de vacaciones y pueden jubilarse voluntariamente en cualquier momento a partir de los 52 años (desde ese momento, perciben 170.000 euros hasta los 65 años y luego la pensión máxima). Aunque ya gozan de más prebendas que cualquier otro colectivo laboral, ambicionan más. La avaricia rompe el saco… Y las negociaciones. El mango de la sartén ha de cambiar de mano.
Manifiesto del odio
febrero 5, 2010

El uso de las redes sociales exige responsabilidad, educación y respeto. Simplemente saber estar, como en cualquier campo de la vida. Como usuario de Facebook y Twitter, entiendo que no todo vale en este espacio de convivencia virtual en el que las legítimas diferencias de opinión y de color político no pueden desembocar en la afrenta, el insulto o en la desconsideración chocarrera.
El PP de Málaga (www.facebook.com/malagapp) ha puesto en circulación un manifiesto a través de Internet cuyo título, “Maldito PSOE y malditos todos sus votantes“, no deja lugar a dudas sobre la talla moral de sus promotores. Esta deleznable campaña, a la que se han adherido con júbilo militantes y cualificados dirigentes del primer partido de la oposición en Andalucía, supone una agresión insoportable, una ofensa directa a los 11 millones de españoles y a los 2,4 millones de andaluces que votaron estas históricas y honorables siglas en las elecciones de marzo de 2008.
No es admisible hacer política desde el rencor y el odio, desde posiciones frentistas y de división de la ciudadanía, sometiendo a la sociedad a una dialéctica cainita, agitando el espantajo de las dos Españas. Una de las lindezas de este libelo incendiario hace referencia al levantamiento de Franco en 1936 que desembocó en la Guerra Civil:
“Si las izquierdas siguen en sus treces y en su ceguera borreguil, todos los demócratas pagaríamos el pato de su insensatez, y nos llevarían a otra derrota (sería la segunda en menos de un siglo), todo ello por su desaforada pretensión de revancha y donde todo inútil quiere mandar y ser él el jefe“
Son de tanto calado las barbaridades que recoge el panfletillo que no hacen falta más valoraciones. Los exabruptos y el desprecio que destila descalifican a los mentecatos que lo suscriben. Se hace necesaria una rectificación urgente por parte de los líderes del PP: que Javier Arenas no mire a otro lado, llame al orden y pida disculpas por este manifiesto del odio. Así no se hace país.
Juan Escámez, in memoriam
febrero 4, 2010
Se ha ido una persona de una pieza, con corazón grande, calidad humana a rebosar, generosidad a raudales, cordialidad desbordante, trato exquisito sin excepción… No me cansaría de enumerar sus virtudes. Y no porque ya no esté entre nosotros. Es una evidencia palmaria destacada por todos, incluso sus adversarios políticos.
Me ha dolido la muerte de Juan Escámez, alcalde socialista de Sanlúcar la Mayor, ¡no te puedes imaginar cuánto, amigo! La noticia de su muerte me penetró en las entrañas como una fina daga de plata. Se me erizó el vello, se me oscureció el alma cuando en un punto del dial se difundía el triste suceso. Nos ha dicho adiós demasiado pronto, sin avisar, en plena madurez política y personal. Con sólo 53 años, un infarto ha podido con un organismo fuerte y una bonhomía enorme.
Lo hemos despedido como se merece: con una manifestación multitudinaria de dolor y reconocimiento. De amistad. Hace falta gente como él en la política y, sobre todo, en la vida. Lo conocí hace muchos años, recién comenzada la década de los noventa del siglo pasado, cuando era jefe de escoltas de Manuel Chaves y el que suscribe juntaba letras en el ya desaparecido Diario 16. Poco tiempo después, Juan seguía en el cargo y yo empecé a trabajar a las órdenes del mismo jefe en el PSOE de Andalucía. Corría el reloj y le picó el gusanillo de la política en activo. Colgó su placa policial y recuperó para nuestro partido el sillón municipal en Sanlúcar la Mayor.
¡Cuántos kilómetros, cuántas peripecias, cuántos momentos compartidos! Te has ganado un sitio en nuestra memoria y en nuestro corazón. Hasta siempre, Juan. Un muy buen tipo.
El valor de un insulto
febrero 3, 2010
Un descuido ante un micrófono abierto es demoledor. Son muchos los personajes públicos que han pagado el sonrojo y el peaje de una distracción. Pese a todo, el patinazo de Esperanza Aguirre y su sincero y malsonante “hijo puta” ha superado todos los registros. La lideresa ha demostrado que no tiene complejos y, sobre todo, que no le tiembla el pulso con sus enemigos, aunque sean de su propio partido.
Al vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, le han impuesto una sanción de un año de suspensión de militancia por agredir el honor de Aguirre y su cohorte aduladora. Las acusaciones del empapelado eran duras: manifestó sentir miedo por su vida, habló de procedimientos vomitivos y lamentó la existencia de una “gestapillo”. Se despachó a gusto y ha recibido su castigo… merecido. (Un breve paréntesis: ¿Y qué hace Cobo en una organización de la que no fía y, a su juicio, emplea métodos mafiosos? En mi caso, me habría dado de baja de inmediato y puesto el caso en manos de la justicia).
Lo de Aguirre no es calentón, ni un desliz, es la manifestación palmaria del odio que siente hacia Alberto Ruiz Gallardón y todo lo que representa, es la evidencia de la guerra fratricida que aflora guadianescamente en el PP madrileño. Se han formado dos bandos irreconciliables y a las primeras de cambio saltan chispas. O truenan obuses de grueso calibre.
Más allá del insulto, lo grave en la actuación sectaria de la presidenta de Madrid es que ha preferido sacrificar a un compañero de partido aun a costa de beneficiar a otra opción política. Le ha quitado un sitio en el consejo de Caja Madrid a la tropa de Gallardón para entregárselo a Izquierda Unida. Y en la calle Génova, un Rajoy reconciliado a la fuerza con doña Espe se traga el sapo y no pone orden.
En el PP aplican un doble rasero bochornoso. Para unos un insulto supone un correctivo severo y para otras, mucho más poderosas y abigarradas, se aplica la vista gorda. Mal camino.
PD.- El vídeo de El Intermedio, de Wyoming, no tiene desperdicio. La foto es de El Jueves.
¡Una oportunidad para Platanito Arenas!
febrero 2, 2010
Tal vez fue un simple lapsus línguae, tal vez le traicionó el subconsciente, tal vez no tuvo más remedio que rendirse a una verdad irrebatible. Mariano Rajoy le asestó un rejonazo a Javier Arenas en una de las habituales orgías fanáticas que el PP organiza los fines de semana. En el ambiente dogmático del oficio, vino a decir el gallego de su correligionario andaluz: “Hasta ahora ha hecho lo que ha podido, pero si lo dejan hará mucho más“. Esta frase, que tiene miga, casi pasó desapercibida en la atmósfera de euforia y paroxismo reinante en el acto. El líder nacional reivindica una oportunidad para un dirigente que, según subrayó, “se lo merece”. Rajoy se ha convertido en el apoderado de Platanito Arenas, que una y otra vez pide una corrida en el antiguo Hospital de las Cinco Llagas (sede del Parlamento de Andalucía).
Quienes lo tienen que dejar son los andaluces y las andaluzas en las urnas. Un nimio matiz para don Mariano, una cuestión sin trascendencia. Es el electorado el que ha de decidir si el aspirante reúne méritos o no. En democracia, el voto en las urnas no es anécdota sino categoría. Arenas se ha presentado en tres ocasiones y en las tres ha cosechado contundentes derrotas. Y, por tanto, le ha tocado calentar los bancos de la oposición o salir corriendo a Madrid cuando perdió en 1996.
Este político ocupará por cuarta vez el cartel electoral del PP en 2012, dieciocho años después de su primera frustración. Eran aquéllos del 94 días de gloria demoscópica, un joven dirigente popular soñaba ante la eventualidad de un triunfo y al final se quedó con la miel en los labios. Ya entonaba una de sus sentencias preferidas: “El cambio no es sólo posible sino deseable“. Noqueado por el varapalo en las urnas, diseñó con la inestimable ayuda de su cuate Luis Carlos Rejón (IU) la infausta legislatura de la pinza, dos años de ambiente político irrespirable y de una mayoría opositora sanguinaria que intentó (y a ratos lo consiguió) frenar la acción del Gobierno.
Se subió de nuevo a la caravana electoral con el viento de popa de los sondeos en 1996. Sin embargo, pagó en los comicios la demencial acción política desplegada en los meses anteriores y se fue corriendo a Madrid al Ministerio de Trabajo para purgar sus penas. Ya con más canas, tras el regreso forzoso a su comunidad de origen, buscó ganar en 2008 y otra vez, la tercera, Andalucía le dio la espalda. Ahora, se vuelve a aferrar a las encuestas a dos años de la cita electoral y jalea (¿o engaña?) a sus huestes ayunas de alegrías. Prepara su cuarto asalto al fortín con los mismos argumentos, con el mismo discurso, con los mismos tics de siempre… Y con una edición en rústica del cuento de la lechera versión política. Pero las elecciones no se ganan en las encuestas, la ciudadanía tiene la última palabra. ¡Qué cosas tiene la democracia!
Decálogo para el oprobio
febrero 1, 2010
Cualquier pretexto se considera bueno para denostar a la política y los políticos. En estos momentos de crisis económica y de dificultades para encontrar soluciones inmediatas desde la esfera pública, se ha recrudecido una corriente de opinión de corte ultraliberal ya antigua e irredenta, aunque hoy en día, muy envalentonada por la atmósfera de preocupación general, está azuzando de lo lindo el descrédito de la cosa pública y de sus representantes. Algunos medios de comunicación se han subido al festín al calor de la barra libre. Gajes del oficio.
En los últimas días me topado con dos zumbidos en ABC con artillería pesada, posiblemente no sean los únicos en el reciente panorama mediático. Dos textos dirigidos a socavar el prestigio de los inquilinos de las cámaras legislativas. Casualmente, ¿o quizá no?, la rúbrica en ambos casos correspondía al mismo periodista. En un artículo de opinión, con el título Los nuevos apestados, arrea al Gobierno de España por intentar regular los desorbitados salarios de los controladores aéreos (360.000 euros en el peor de los casos) y de camino, aprovechando el Pisuerga de la demagogia, zahiere al parlamentarismo con argumentos incalificables:
“Porque los controladores aéreos han trabajado en Navidad, incluyendo Nochebuena y Nochevieja, pero los diputados nacionales y autonómicos aún siguen de vacaciones. Los controladores lograron su puesto en una dura oposición, mientras que a los parlamentarios les bastó con medrar en el partido. Los controladores trabajan en turnos diurnos y nocturnos y en cada jornada pasan por sus manos la vida de miles de personas; la mayoría de los diputados se limita a ir a la Cámara una vez al mes y su mayor responsabilidad laboral consiste en que no le pillen en el cuarto de baño cuando llaman para votar”.
Como el espacio era escueto, esta pluma justiciera acabó de consumar la faena del oprobio fechas más tarde. Firma una supuesta información con el encabezado de Diez razones para envidiar a un diputado andaluz que constituye un ejemplo de retórica falaz tendente a minar la confianza de la ciudadanía en sus representantes. Es un decálogo que mancha y degrada de manera gratuita la labor de los y las parlamentarios de esta comunidad autónoma. Casi en lo único que estoy de acuerdo con el periodista es que desempeñar el cargo no es una tarea ingrata, ni mucho menos, aunque haya momento de sinsabores, como en cualquier tajo. Ser diputado es un honor y una responsabilidad enorme. A partir de aquí, acopio discrepancias que voy a desgranar una a una siguiendo el esquema de la información de ABC.
1. ¿Un buen sueldo? Jamás me quejaré de los emolumentos que recibimos en el Parlamento de Andalucía, aún siendo de los más bajos del mapa de las autonomías. Aceptamos el encargo conociendo las reglas del juego. Ese nivel retributivo, muy por debajo de cargos de similar nivel en el sector privado, incluido los medios de comunicación, comporta un severo régimen de incompatibilidades durante el ejercicio (no se pueden tener otros ingresos) y dos años más después de finalizar el mandato. Se cotiza a la Seguridad Social y no hay derecho al subsidio de desempleo, sólo unas cesantías a razón de un mes por cada año en el cargo hasta un máximo de doce, muy por debajo de lo que marca el régimen general.
2. ¿Generosos complementos? Se reciben dietas de desplazamiento y manutención como hace cualquier empresa con sus empleados que se desplazan fuera de su lugar de residencia a trabajar. Y, como es lógico, se utiliza el coche propio para la tarea parlamentaria.
3. ¿Reconocimiento funcionarial? Sólo el que sea funcionario. A otros, como es mi caso, el salto a la política les condiciona el regreso a su profesión.
4. ¿Horario flexible? Más bien sin horas. Además de la actividad parlamentaria reglada en plenos, comisiones o grupos de trabajo, un parlamentario mantiene reuniones con colectivos u organizaciones, asiste a actividades de su área de trabajo o de su circunscripción, atiende a los medios de comunicación y se prepara sus iniciativas y sus intervenciones, a veces, de madrugada como en la época de estudiante.
5. Párking gratuito. Así es. No es tampoco una prebenda extraordinaria. Muchas instituciones y muchas empresas facilitan a sus trabajadores el aparcamiento. El Parlamento no arbitra privilegios para los 109 diputados: el conjunto de la plantilla, los periodistas y los invitados tienen acceso al antiguo Hospital de las Cinco Llagas. Siendo coherente con su discurso, habría que preguntarse por qué el informador que suscribe el decálogo no utiliza el párking público anejo.
6. Medios técnicos. El Parlamento provee a sus señorías de una oficina móvil compuesta por un móvil, un ordenador portátil y una línea ADSL. Y no es menos cierto que en nuestros certificados de retenciones aparecen unos ingresos en especie, aplicables a estos conceptos, que religiosamente se declara a Hacienda (647,29 euros en la renta de 2008). Como oportunamente resaltaba el Parlamento en su carta de rectificación a la información de este medio, estos materiales no se regalan al diputado y si al expirar su mandato quiere mantener, por ejemplo, el portátil “se le cobra en función del tiempo que lleva en uso“, lo que sería el valor venal.
7. ¿Comedor de trabajo? Una instalación abierta al conjunto de los trabajadores de la Cámara, incluido los parlamentarios. Y también a los periodistas que cubren la información del legislativo andaluz, que como es lógico no desaprovechan la ocasión. Resulta difícil coger mesa en días de pleno, pero la comida es buena y los precios asequibles. Es un servicio que existe en todos los parlamentos de España, incluso muchas empresas lo ofrecen. No es ninguna novedad.
8. ¿Prensa gratis? No responde a la verdad que los grupos parlamentarios reciban la prensa gratis de todos los puntos de Andalucía.
9. ¿Secretarias? Cada grupo se dota del personal que estima pertinente para su trabajo y su nómina corre a cargo del partido político al que pertenece. Esos salarios no se incluyen en el presupuesto del Parlamento.
10. ¿Seguridad laboral? Si un horizonte de cuatro años como máximo se puede entender como seguridad laboral… Depende de para quién. Y que no haya convocatoria anticipada de elecciones. En cualquier caso, la política es un tránsito, una interinidad, una ocupación con fecha de caducidad. Ahora bien, no se genera desempleo y te puede dificultar el regreso a tu profesión. Menuda seguridad.
PD.- Le he dado mucha vueltas a las teóricas bondades de publicar este post. Siendo parte afectada de la diatriba, podría ser interpretado como una pataleta, un reacción iracunda o, en el mejor de los casos, una defensa gremial. Ni mucho menos ésas son las razones, me inspira algo más utópico. No gano nada con este arrebato de sinceridad serena, quizá me provoque algún que otro quebradero de cabeza, pero los que creemos en la política, con sus errores y sus manzanas podridas, que son las menos, no podemos dejar pasar una afrenta que debilita las bases de uno de los pilares de la democracia: el trabajo necesario e imprescindible que tienen encomendado las asambleas legislativas a través de los personas a las que electorado delega su representación en las mismas.



