Cara y cruz

junio 5, 2009

Obama en Egipto

La realidad siempre ofrece dos caras, distintas perspectivas, miradas diferentes y, a veces, contrapuestas, antagónicas, incompatibles. Con las dosis suficientes de objetividad y mesura, considero que Andalucía es una tierra próspera, con potencialidad, con ingenio e imaginación, con un ingente capital humano, con presente y futuro, además de un hermoso y a veces también azaroso pasado. Algunos profetas de aquí no lo ven tan claro como yo, lo ven todo negro, pronostican catástrofes, anuncian calamidades, se enrocan en la ruina. Y, curiosamente, ha de ser gente de fuera que, sin los prejuicios y las inquinas de los pregoneros autóctonos del tremendismo, ponen los puntos sobre las íes de una tierra con las mismas ventajas y los mismos inconvenientes que los territorios más desarrollados de nuestro entorno español y europeo.

Un reputado foráneo está poniendo en el sitio que se merece Andalucía. No es un cualquiera, representa al país más poderoso del mundo. Ya en tres ocasiones el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha situado a nuestra comunidad autónoma como referencia, como ejemplo a imitar. Antes en materia de infraestructuras y cohesión territorial (el AVE) y de energías renovables, ahora en el ámbito de la tolerancia. Con un pequeño gazapo histórico y conceptual (metió a la Inquisición de por medio), Obama destacó ayer la convivencia durante la presencia del Islam en Andalucía de cristianos, musulmanes y judíos. Otra vez en el centro del debate global y para bien.

En el dorso de la moneda, el tremendo dislate de una sevillana del PP que aspira a sentarse en el Parlamento europeo. Teresa Jiménez Becerril se resbaló ayer por la peligrosa pendiente de poner en cuestión la calidad de nuestra democracia y el voto de la ciudadanía andaluza. Comparó a Andalucía con algunas regiones del Sur de Italia sometidas al poder y al silencio de la Mafia. No mencionó explícitamente a la Cosa Nostra pero era demasiado evidente el envenenado paralelismo en la esencia de su reflexión. Es inconcebible e intolerable esa apelación al miedo y a la ausencia de libertad. Los caciques eran de otra época y siempre ubicados en la diestra. ¿Pero en qué mundo vive? ¿Esta mujer representará a España en la Eurocámara? Tiene guasa que gente de aquí tire por tierra sin razón ni fundamento a nuestra comunidad autónoma, y lo que es aún peor es que los suyos le rían las gracias. Faltan a la verdad y faltan al respeto a los andaluces y andaluzas que votan libre y democráticamente en cada cita con las urnas.

No aprenden. Si no ganan en Andalucía es porque no ofrecen nada y se les nota demasiado que no quieren ni creen en esta tierra ni en sus gentes. Pierden y pierden y vuelven a perder… El electorado libremente dicta su veredicto y a la derecha siempre la ha puesto en la oposición. Menuda cruz tenemos con este PP, cada día más tirado al monte y al extremismo.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.921 seguidores