Sí a Ciudadanía
enero 29, 2009

Ha necesitado el Tribunal Supremo dos días y medio para soltar la fumata blanca sobre Educación para la Ciudadanía. El alto tribunal considera que no se puede objetar a la asignatura, dando la razón al Gobierno y a la Junta de Andalucía. Por tanto, se considera obligatoria para el currículum académico.
La decisión supone un triunfo del Estado democrático y de derecho, el triunfo de la ética pública frente al intento de imposición de una ética privada que pertenece a otro ámbito y afianza la educación en los valores cívicos que sustentan nuestra convivencia democrática y el ejercicio de los Derechos Humanos. De camino, la resolución da un severo varapalo a quienes han boicoteado la asignatura, especialmente a los gobiernos autonómicos del PP en Madrid y Valencia.
Este fallo del Supremo ha de poner fin a falsa polémica alentada por los sectores más conservadores y extremistas de la sociedad, de los carcas de siempre, que no les ha importado torpedear la educación, crear incertidumbre en muchas familias y alumnos, y generar un auténtico caos en el funcionamiento de muchos centros educativos en algunas de las comunidades. Han montado una polémica ficticia porque es una materia que se imparte sin ningún tipo de problemas en la mayoría de los países de la Unión Europea.
Es el momento de pasar página y de funcionar con normalidad, que aquellos estudiantes que demandaron la objeción, que representan un número ínfimo, se sumen a unas clases que, hasta ahora, han cursado o están cursando en España más de un millón de alumnos.
Es la hora de la responsabilidad de los padres que han de favorecer el regreso a las aulas de sus hijos para que compartan con sus compañeros la formación en valores constitucionales y derechos fundamentales, es decir, los contenidos de la ética pública en una sociedad democrática. Asuntos tan fundamentales y útiles para el pleno desarrollo de la personalidad y de la conciencia democrática de los estudiantes como el respeto a la dignidad personal, el rechazo a las discriminaciones, el valor del diálogo y la resolución pacífica de conflictos, los Derechos Humanos, el funcionamiento de los Estados democráticos o el papel de los organismos internacionales.


enero 29, 2009 a las 1:02 pm
Me alegro muchísimo.Y espero que ésta asignatura se convierta en un escudo contra la INTOLERANCIA de trogloditas y otros miembros del PLEISTOCENO.
P.D.Alguien va a meter en la cárcel a los que firmaron el proyecto de un pabellón supuestamente nuevo en el que murieron cuatro niños??
Según varios arquitectos que dan su opinión en el periódico, en este tipo de construcciones los materiales que se utilizan deben ser más “endebles”… por no sé qué historia…
Que aguanten edificios milenarios y que un golpe de viento siegue esas vidas no tiene EXPLICACIÓN RACIONAL POSIBLE.
Los desastres naturales pueden dejar tras de sí desgracias, pero no pueden permitirse que un polideportivo vuele, o se desplome un muro, sin ponerse a investigar de inmediato que ha sucedido.
enero 29, 2009 a las 11:11 pm
¿Se callará ya la contumaz iglesia…? Resulta difícil pensar que acatará esta sentencia… Y qué cínicos son al criticar con los mismos argumentos que se han utilizado siempre contra ellos. Le han dado la vuelta a la tortilla con un cinismo increíble. Objetan de dar una asignatura sólo porque no sigue sus postulados morales (ellos tienen el monopolio de la moral, claro, y no quieren perderlo aunque tengan que salir a la calle como si fueran “rojos” malos. Ya en el pasado apoyaron y aplaudieron una guerra…). Y llaman a la asignatura “catecismo”, “el catecismo de Zapatero”; sin embargo el suyo, su CATECISMO, el de toda la vida, el fetén, ése sí que era válido… Como hace poco un cretino en ABC, que escribía que una clase sin crucifijo haría a los niños infelices. Que se lo pregunten a los de la posguerra… ¡Qué felices que eran sólo porque presidía la clase una cruz! A ver por dónde salen ahora estos de la mitra encabronada…
Saludos