Desesperación
enero 10, 2009

La ansiedad te conduce a la precipitación y, normalmente, al error o hacer el ridículo. Se palpa un elevado grado de desesperación en el seno del Partido Popular. Su Moisés particular, que no es otro que Javier Arenas, no encuentra el camino de la tierra prometida y pierde mucho tiempo en la adoración de becerros de oro mediáticos y de exégetas de la catástrofe. Que el PP, al menos en Andalucía, se ha apartado del camino del centrismo es una obviedad que salta a la vista, no hace falta ningún estudio sesudo que lo confirme. El último peldaño de la estrategia de la crispación y la bronca es la convocatoria una manifestación a mediados de febrero contra los 26 años de gobierno socialista (sic). Resultó sintomático el pasado jueves que la agencia Europa Press sacara tres tomas, la inicial y dos correcciones, del acto en que Arenas anunció las protestas del mes próximo. Las dos primeras mantenían un título que tuvo que sacar los colores en la sede popular cuando lo vieron impreso negro sobre blanco: convocar una manifestación contra un gobierno legítimamente elegido por la ciudadanía y no contra sus políticas. Ya la tercera tenía un encabezamiento menos grotesco y vinculaba la hipotética gran movilización de la derecha al incremento del paro en 2008 o a la reivindicación de una nueva financiación para los ayuntamientos, dejando la idea inicial en la tripa de la información. Es de suponer que la presión del equipo de comunicación sobre la agencia de noticias sería intensa y pertinaz para lograr tres despachos de la misma noticia. Todo un récord.
A Arenas le traicionó el subconsciente. Está tan enfrascado, tan ensimismado y tan convencido en su idea de que en Andalucía hay un régimen, que quiere convocar una protesta contra la voluntad popular. ¡Espectacular! No se quiere dar cuenta de que la gente vota lo que le da la gana. Su respuesta a esta realidad incontrovertible es tan zafia que indicia una falta de reconocimiento a las reglas del juego, que pone sobre el tapete tics antidemocráticos. Ésa es la razón que lo empuja a manifestarse directamente contra los andaluces y las andaluces que libremente, en cada una de las ocho elecciones autonómicas, han dado su voto al PSOE.
Otra muestra más de hasta qué punto están desesperados en las filas del PP andaluz es la contraprogramación a la encuesta anual del Instituto de Estudios Sociales de Andalucía (IESA), un organismo independiente perteneciente al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Ayer, casi a la misma hora en que el director de este prestigioso instituto presentaba el barómetro de situación de Andalucía en 2008, el secretario general del PP-A, Antonio Sanz, daba a conocer un sondeo a la carta para contrarrestar los datos del IESA. El barómetro, con un universo de más de 4.000 muestras, depara un mapa electoral similar al de las elecciones de marzo pasado pese a la gravedad y las consecuencias de la crisis económica de origen internacional. El PSOE mantendría la mayoría absoluta, el PP sigue sin erigirse en alternativa de gobierno, continúa la sangría de apoyos de IU y el PA desaparece. Con estos datos, es lógico el desconsuelo y el desconcierto que están instalados en la derecha andaluza. Con esa forma de hacer política no llegan al corazón de la mayoría social de Andalucía.
Vídeo: Maná, Rayando el sol.

