Se va el caimán
Mayo 6, 2008
Ángel Acebes no seguirá. Se va antes de que lo echen. No repetirá como secretario general del PP tras el congreso de junio. Así lo hizo público ayer con nota oficial y tras comunicárselo a Mariano Rajoy. ¡Por fin, solos!, habrá pensado éste. Por unas y otras razones se ha encontrado, usando la jerga del baloncesto, con un aclarado en la zona. Mariano, en apariencia, se ha quedado con las manos libres para hacer y deshacer. La vieja guardia de Aznar ha roto filas y se ha replegado a sus cuarteles de invierno esperando mejores condiciones para asestar el golpe y quedarse con el timón. Del equipo que colaboró más estrechamente con Josemari sólo continúan en primera fila Mariano Rajoy y javier Arenas. ¡Qué casualidad!, los dos perdedores de las elecciones del 9 de marzo.
A enemigo que huye… Acebes sigue los pasos de Zaplana. Mucho tiempo ha permanecido en la vida pública después de su nefasta gestión de la crisis de los atentados del 11 de marzo en Madrid. El aún secretario general del PP constituye el rostro de la mentira y la manipulación entre el día de la brutal masacre y la cita electoral del 14 de marzo. En cualquier país europeo, ya llevaría varios años en su casa.
Acebes es un genuino representante del sector más duro, más retrógrado y más extremista de la derecha española. Defensor de la estrategia de oposición destructiva y de la crispación, adalid del nacionalcatolicismo y epígono de la doctrina aznarista. Este dirigente supone (o suponía) un lastre para que el PP se centre y modere su discurso. Se va el caimán, se va el caimán…
